Fabiola Montes
Poeta asiduo al portal
Que mis ojos se embriaguen
con los tonos de otoño del ocaso
y que de ellos se impregnen
mis cabellos que se tornan canos.
Que las arrugas nacientes
de mis sienes y manos
tatuen en mi piel paisajes
de mi vida en recuerdos vastos.
Que trascienda mi memoria
entre mi gente
que quien es recordado
nunca jamás muere.