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No hay camino más cierto
que el regreso al instante.
Cada pensamiento que huye
es solo una ola que vuelve.
Anclar el alma al ahora
no es lucha,
es rendición dulce,
una caricia al presente.
El silencio se abre,
la mente calla,
y allí,
donde todo pasa,
tú permaneces.
Solo hay que regresar al ahora,
al instante puro,
al temblor invisible
donde la vida sucede.
Allí, donde el alma
no pregunta ni juzga,
solo siente —y en sentir—
encuentra su verdad.
Incluso cuando el dolor
se posa sobre el cuerpo
como un pájaro de plomo,
permanece la conciencia:
aún respiras...
Vivir no es pensar,
ni buscar en las sombras respuestas que se escapan.
Es dejar que el momento respire en nosotros,
como un río que no pide dirección,
solo espacio para fluir.
Vivir es sentir —
la caricia del aire en la piel,
el temblor leve del pecho al mirar un horizonte,
el olor de la...
Solo hay que pensar
en regresar al momento,
al más mínimo desliz,
cuando notes que la mente se escapa
entre los pliegues del recuerdo o la esperanza.
Regresar sin lucha,
como vuelve la ola al mar
sin preguntarse por qué.
Regresar al pulso del aire,
al roce del cuerpo que respira,
al latido que...
Besos que son rocío, temblor de madrugada,
cristales de deseo que el alba disipó,
susurros que en la piel dejaron su alborada,
memorias que en el tiempo la brisa disipó.
Fugaces mariposas que el aire enamoraron,
pétalos encendidos sobre un rostro de flor,
labios que entre las sombras la...
Se apagaron las luces del jardín de tu encanto,
la luna se hizo niebla sobre el viejo balcón,
y el viento, entre rosales, murmura bajo y tanto
tu nombre, que en mi pecho se volvió oración.
Tu sombra se disuelve como un canto lejano,
la fuente ya no canta su cristal ni su olor,
y el eco de tus...
Perfecto
Te vi venir envuelta en la mañana,
y el sol doró tu paso entre la brisa,
mi sangre se detuvo, tan temprana,
mi voz buscó tu sombra y tu sonrisa.
Tus ojos —dos luceros sin destino—
cruzaron con los míos su camino,
y quise hablar, mas todo fue callarte,
sentir que el mundo entero era...
Tímon:
Si caes, no te detengas en la tierra,
siente cómo el polvo besa tus manos;
levántate y sigue, que la vida entera
se mide en pasos, no en llantos humanos.
Si tropiezas respira, toma otro camino,
aprende que los golpes son enseñanzas,
lecciones que dibujan tu destino
con líneas y sombras...
Si caes, no te detengas en la tierra,
siente cómo el polvo besa tus manos.
Levántate y sigue, que la vida entera
se mide en pasos, no en llantos humanos.
Si tropiezas, respira, toma otro camino,
aprende que los obstáculos son enseñanzas,
lecciones que marcan nuestro destino,
líneas paralelas...
Pienso que la pasión no se desboca,
somos nosotros dos los desbocados,
el fuego que devora nuestros cuerpos,
inflama el pensamiento que provoca.
No hay culpa en el temblor que nos reclama,
ni en la piel que se enciende sin medida,
pues solo quien se quema y no se olvida,
descubre en la ceniza...
Amarte fue sin duda mi pecado,
y tus ojos mi más febril condena,
tus labios en mi piel, lo más sagrado,
y todo tu universo, mi cadena.
En tu mirada duerme mi alegría,
en tu sonrisa descansa mi consuelo,
dichosa está mi alma todavía,
por hallarte reflejo de mi cielo.
Enlazo tu sonrisa con mi...
Entre las hojas, el viento susurra el nombre
que nadie dice.
El agua no enseña,
solo fluye despacio… y todo aprende.
En cada piedra reposa la montaña,
entera y muda.
Camino solo,
mas el musgo me sigue, verde y paciente.
No hay templo alguno,
solo el soplo del mundo
dentro del pecho.
Ser...
No busques en los templos,
ni en las palabras santas.
El silencio es maestro
cuando el alma se aquieta.
Allí, donde respiras,
mora el misterio eterno,
una voz sin sonido
que te nombra sin nombre.
Ser espiritual
no es huir de la tierra,
es sentir que en la piedra
late el mismo latido.
Caminar...
Volverá la guitarra,
mañana mismo,
a desgarrar sus notas.
Zapatean los niños
en la tarima,
giran los arlequines.
Despuntan las mañanas
de primavera,
se visten las esquinas.
Y vuelan los gorriones,
todos unidos,
giran por la besana.
Lloran los cascabeles,
moja la lluvia
los cacharros de...
No hablo del beso, ni del cuerpo herido,
ni del temblor que al alma desatina,
hablo del fuego manso, contenido,
que enciende sin tocar, pero ilumina.
A ese amor me entregué, sin poseerlo,
sin nombre, sin frontera ni medida,
dejando que al mirarlo y al quererlo
se abriera en mí la puerta de la...
A ti me entrego, amor, sin condiciones,
como la tarde al sol que ya declina,
como la mar que en suaves convulsiones
abraza el cielo cuando el día termina.
No temo al huracán ni a la distancia,
ni al tiempo que disuelve lo vivido;
en ti hallé la razón y la fragancia
que da sentido al pecho...
Si fuéramos amor, solo esperanza,
delicada ternura y arrebato,
pasión que al alma tímida abalanza
y enciende con su luz todo lo ingrato.
Si fuéramos suspiro y alborada,
temblor que al beso tímido provoca,
la brisa que se enreda enamorada
en el temblor de una palabra loca.
Si fuéramos instante...
Así es la vida un maravilloso viaje igual para todos pero a la vez tan diferente como la cantidad de pasajeros de un autobús un placer me encantó leerte abrazos
El viento no pregunta,
solo pasa.
Así debería ser la mente.
Muchos caminan la vida
como si fuera un sueño;
pocos despiertan
en la verdad del instante.
Una hoja cae,
y el universo respira.
No hay pérdida:
solo cambio.
La realidad no duele,
duele el apego
a lo que creemos real.
Vivir no es...
No es igual vivir la vida en su apariencia,
que sentir la verdad que en ella habita;
unos caminan sobre sombras benditas,
otros hallan luz en su propia conciencia.
Hay quien respira el aire sin sentirlo,
persiguiendo reflejos de su anhelo,
y hay quien contempla el polvo y ve en el suelo
el...
Seré el temblor que al viento se confiesa,
la sombra que se alumbra en su morada,
un pétalo que en vuelo se regresa
al árbol donde el tiempo no se acaba.
Seré la mariposa del instante,
que muere por nacer en su temblor,
la voz que en su silencio se hace amante
del polvo y de la luz, del ser y...
Nacen del barro, humildes, silenciosas,
sin voz, sin vuelo, sin rumor ni encanto,
y en su prisión de seda tejen tanto,
que al fin se tornan alas luminosas.
De oruga a sueño —¡milagro entre las cosas!—,
rompen el velo, ascienden al quebranto,
y el aire, al ver su breve y frágil manto
las lleva...
No estoy solo: camino con mi sombra,
hablo con el rumor de mis recuerdos,
y en el silencio que mi ser me nombra
renazco, entre mis pasos y mis miedos.
El viento me confiesa lo que calla,
el agua me devuelve lo que olvido,
y en cada ocaso el alma se desmaya
para dormir en su rincón querido.
He...
No estoy solo: camino con mi sombra,
hablo con el rumor de mis pensamientos.
El mundo calla, y en su pausa nombra
mi voz el eco fiel de los momentos.
He hecho mi paz con lo que el alma encierra,
ya no me duele el tiempo ni el olvido;
soy tierra quieta, soy raíz y sierra,
soy mi refugio, y soy...
Soy un vacío que piensa,
un eco en la materia del instante,
donde el ser y el no ser se dan la mano
bajo la sombra quieta del semblante.
¿Dónde está la verdad que me contiene,
si en cada duda nace otra pregunta?
Tal vez la vida sea solo el cauce
que fluye aunque la orilla se derrumba.
Soy algo...
En el silencio del dojo… soy calma.
En la mirada del otro… soy respeto.
En la caída y el golpe… soy humildad.
En el cansancio del día… soy constancia.
En el tiempo que pasa… soy paciencia.
En la entrega total… soy camino.
---
No lucho contra el mundo…
lucho contra mí.
No busco vencer…
busco...
Madre de niebla
Te busco en los espejos del rocío,
donde aún respira tu sombra dormida,
y en cada amanecer, tu despedida
se disfraza de luz sobre el vacío.
No sé si me recuerdas… pero siento
que en tu silencio late mi destino,
como si el tiempo, ciego y peregrino,
te guardara en su pliegue más...
Corazón del guerrero
I. El Silencio del Dojo
En el silencio nace la enseñanza,
el aire es puro, el alma se serena;
cada saludo inclina la templanza,
y el cuerpo entiende aquello que no suena.
Aquí no hay gritos, solo la mirada,
del que respeta, observa y no presume,
pues sabe que la senda...
En el silencio nace la enseñanza,
allí donde el orgullo se disuelve;
la mente calla, el alma se engrandece,
y el corazón, paciente, se renueva.
El tatami es espejo de la vida,
donde el sudor se torna en pensamiento,
y cada caída, en su caída,
enseña que se avanza en el intento.
El saludo no es...
En silencio comienza la jornada,
respira el aire el cuerpo recogido,
el alma se arrodilla sosegada,
el dojo nos recibe con su abrigo.
El saludo es reflejo de respeto,
el gesto que nos une y nos hermana;
no hay rival, sólo un lazo más completo,
la fuerza compartida en la mañana.
El puño no se...
No hay cielo que limite lo que siento,
ni abismo que lo encierre en sus cadenas;
mi amor se alza en sublime monumento,
más grande que la vida y que las penas.
Es llama que no muere ni se extingue,
un río que jamás se desvanece,
un canto que en la eternidad distingue
la voz que en tu silencio...
Amar es exponerse a la desgana,
al filo de un puñal desconocido,
y al mismo tiempo hallar en la mañana
el bálsamo sagrado del sentido.
Tus besos me han herido dulcemente,
como la rosa hiere con espinas,
mas son también su aroma transparente,
la cura que a mis llagas se destina.
Amor, tú me...
Amor, en tu regazo se sostiene
la llama que en mis venas se desborda,
mi voz, cuando te nombra, se entretiene,
mi piel, cuando te roza, se transforma.
Eres la primavera que me habita,
el río que me envuelve con su canto,
la lluvia que en mis párpados se agita,
la brisa que me alivia el...
Sólo tenemos el ahora,
como un cristal tembloroso,
que entre las manos se quiebra
dejando un brillo borroso.
Y sin embargo lo herimos,
lo relegamos al fondo,
mientras soñamos futuros
que nunca pisan el polvo.
Se va la tarde callada,
con su perfume de rosas;
y yo preparo caminos
que quizá no...
Solo tenemos el ahora, frágil llama
que al soplo del instante se consume,
Mañana es un espectro que no acude
ayer, ceniza leve que se inflama.
Vivimos del quizá, del espejismo
labrando nos futuros que no llegan,
y al borde de la vida se nos niegan
las rosas que florecen en lo mismo.
Que...
Tan solo existe el ahora,
como un cristal tembloroso,
que entre las manos se quiebra
dejando un brillo borroso.
Y sin embargo lo herimos,
lo relegamos al fondo,
mientras soñamos futuros
que nunca pisan el polvo.
Se va la tarde callada,
con su perfume de rosas;
y yo preparo caminos
que quizá no...
Sólo tenemos el ahora,
suspiro frágil, fugaz;
y en su corriente lo ahogamos
soñando en lo que vendrá.
El después es niebla errante
que nunca se deja asir,
como sombra que se pierde
al borde del porvenir.
Y mientras forjamos planos
de un mañana sin piedad,
el presente se disuelve,
sin darnos...
Te vas… y en la penumbra se quebranta
la voz callada de mi corazón;
se apaga el sol, la brisa se levanta,
y tiembla el aire con tu negación.
Te vas… y siento el alma desprendida,
como hoja que del árbol se deshizo,
y en su caída, rota y dolorida,
no encuentra suelo, ni dolor mellizo.
Te vas… y...
Es lo que más enreda, lo que más buscamos el amor, y lo trasmites de una manera gracio y sensual un placer leerte gracias por compartir tan exquisito SONETO saludos
En la penumbra calla mi agonía,
como arpa muda que la brisa toca,
y surge de tu voz, tan tenue y poca,
la música escondida todo el día.
Tu sombra viene y pasa, y todavía
su huella queda, leve, casi loca,
igual que un ave errante que provoca
el sueño de un instante en mi poesía.
No es amor lo...
Si alguna vez tu nombre se me escapa,
será cual brisa al fondo de la ermita,
un soplo gris que apenas se concita
y muere leve en soledad y sin capa.
Será tu voz la música que atrapa
mi pensamiento en la sombra infinita,
como la estrella débil que palpita
y al apagarse en lágrimas se escapa.
No...
Si miro la nostalgia en mis despojos,
dejada por la aurora de tu amor,
descubro entre las sombras los rastrojos
que me devuelven transparencias de dolor.
Al marcharte dejaste en mí una herida,
la infligiste con gesto tan fugaz,
fingiendo que tu alma estaba perdida,
recostada en mi calma y en mi...
El amor no se acaba, lo apagamos,
dejando que el silencio lo consuma,
mas si lo protegemos, lo cuidamos,
renace como el sol tras la penumbra.
Se enfría cuando el alma lo descuida,
se muere en el orgullo y la distancia,
pero si lo cultivas, da la vida,
y crece en la verdad de la constancia.
Lo...
Acepto la inquietud de la vigilia,
no lucho contra el peso del tormento,
la vuelvo en luz que corre y se destila,
un río que disuelve el pensamiento.
Mis ideas desfilan como un río,
se encienden, se aceleran, se desbordan,
y en su caudal se ahoga el desvarío,
la mente cede y deja que se...
El amor no se extingue en su semilla,
es llama que perdura en lo infinito,
somos nosotros quien la fe mancilla,
matando lo que pudo ser bendito.
Se muere si el silencio lo devora,
si el gesto se marchita en el hastío,
mas vive en quien lo cuida y lo atesora,
cual fuego que se nutre en su rocío...