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El horizonte no hace surco
solo delinea el curso de los astros.
Astros que vagan prisioneros
en la indiferencia del tiempo.
Planetas que describen irregulares
órbitas algebraicas.
Así acontece en la bóveda celeste
de hexágonos infinitos.
Todo apenas es nada en este viaje.
Todo es otoño esta...
Pasamos por el ritual de esas mitologías
de trapos viejos y vigilias redundantes,
buscamos el favor de los dioses,
pasamos por la muerte tantas veces
que el corazón late labrado sobre la lápida
embargado de un oleaje de nostalgia.
Las banderas del otoño mueren de amor,
en silencio fermenta el...
I
Donde la fiebre de las vides
chorrea un agua turbia,
y en los montes asciende el rumor
del oleaje, no hay más que un paisaje
muriendo, vertiendo en las aceras
su sangre de neones.
II
Donde las torres rasgan el vientre
del cielo y el paisaje es un zodiaco
o una fantasmagoría de aves,
la...
Poema hecho a medias con mi amiga y poetisa Marisa Peral.
La tarde encierra humo de violetas y unos hilos de lluvia.
La plaza, acaso por la hora, un rumor de siena mate.
El cielo en fluvial descenso sobre la espina bífida del tiempo
y la glotis del destino.
Me buscaba a mí mismo, pájaro azul...
He dejado en mi adiós
colinas ardiendo,
-Roma medita bajo el cielo gastado de Berlín-,
algunos felinos
y naipes
´-reinas de corazones al albur de una luna ebria-.
mínima diosa, reina del abalorio.
Solo una orquídea tatuada en el pecho
como un latido a futuro,
unos ojos de coral
con su resuello...
Octubre,
ceniza del fuego ya enterrado,
ansia de monte inabarcable,
prado de añoranza
te hacías en mí, párpado adentro,
propósito de ensalzar tu belleza
a través de mis ojos.
Ahora que tenemos unánime
el latido, siento más tu urgencia
que tu enojo.
Octubre, te pienso y te leo
en las líneas de...
A veces la vida tiene un sabor
a café recalentado, a amarga
canción escrita dolorosamente.
Es como un árbol que alza su mirada
hacia ese cielo inmóvil en clave
de oscuras muchedumbres.
La sombra de un arco iris alucinado
o el peso de unas monedas falsas.
Sabes de las lágrimas de cristal
tan...
He dejado en mi adiós colinas ardiendo,
felinos y reinos de espuma a la sombra
de una hilarante luna.
Solo una orquídea en el pecho
como un latido a futuro,
unos ojos de coral con resuello
de vidrio y póstumo metal líquido,
y un viento despeinado como huella
entre una marisma de voces arrugadas...
En mi nocturnidad de celda
se asolean todos los sueños
para llegar a la pureza del barro,
para desnudarme sin culpa
y sin miedo a esa luz que viene siguiéndome
sin poder ocultarme, sin querer rechazarla.
El tacto de esa luz de genuino cristal
me iba cercando en un éxtasis sonoro
de mudez...
Pedro:
Tu poema me ha gustado desde el título. La estrofa que lo cierra es magnífica y el resto también brilla a gran altura. Es un placer leerte, sin duda. Enhorabuena.
Un fuerte abrazo.
Ay amiga, eres una romántica empedernida. Me ha gustado mucho tu poema con esa emotividad tan a flor de piel y su toque de nostalgia. Felicidades.
Un fuerte abrazo.
Querido y admirado tocayo, aquí te muestras más contenido, aunque hay poemas que con 4 o 5 versos son una maravilla, pero como siempre en la excelencia o rozándola. Me ha gustado mucho tu poema, no podía ser de otra forma. Enhorabuena.
Un fuerte abrazo.
Este silencio no esperado
en la inútil tarde de un domingo.
Estos días sin cabeza ni tronco
donde la oscuridad ha saltado de estación
y en un tibio duermevela va configurando
los objetos.
Todo sigue su curso:
la agridulce genética del paisaje
donde se ejecutan los programas que yo soy
y la luz...
No lo dudes ni por un instante, el criminal siempre vuelve al lugar del crimen o merodea por las inmediaciones. Muchas gracias por leerme y comentar. Un abrazo grande, amiga.
Observa el atrio tatuado del sol en mi pecho,
mi cráneo con sus nervados surcos
y sus absurdos pensamientos de muerte.
Mira el hombre muerto de hace un instante,
su cánido esqueleto con sus venas azuladas.
La noche arrastrando sombras sin cansancio,
la tenue luz de la estrella saturada de...
I
Con voz de río la mañana
llego hasta mi orilla,
con lentos pasos de sur,
más hermosa que la tintura
de las nubes.
Se abrió como una flor
que se abandona al primer rayo
de sol, que halla en la tierra
la huela de su hondura
y en el cielo el fiel reflejo
de su múltiplo.
El viento me acerca...
Muchas gracias,Eloy Ayer, por tu comentario. Viola es el instrumento musical. Los mansos es sinónimo de cabestro, buey. Mucha fuerza, pero debido a la carga que transportan van muy lentamente, como esos días que parece que nunca se acaban.
Un saludo.
Muchas gracias,Alde. Aunque tengo la sensación de que el tiempo pasa más rápìdo, hay días en que parece todo lo contrario. Somos como bueyes tirando de un carro, con fuerza, pero lentamente ante la pesadez de la carga.
Un abrazo.
El cielo responde a una lentitud de bronces.
La quietud del día es amarilla a esta hora,
madura en la fermentación del pan.
Ella sueña con ángeles y un cielo protector,
la ungen todos los apóstrofes.
Ve gaviotas en el país de las selvas,
coral en las oquedades de la marea.
Ocupa su corazón una...
Una oveja negra es mejor que cien borregos blancos. Es fundamental, sobre todo sino coincide con nuestros ideales, no seguir a abanderados. Ser uno mismo. Me ha gustado mucho el poema. Un abrazo, amiga.
Ha sido todo un placer volver a leerte. Me ha gustado todo el poema, pero, especialmente, esos dos versos de cierre. Eres siempre garantía de buena poesía.
Un abrazo, amiga.
Un niño pone en marcha
el mundo, aún torpes los pies.
Él ve más allá de la montaña,
caldera de los vientos,
y enero comienza a batir las alas
llenando de su tiempo este errático
silencio de vuelo detenido, de herida
transparencia. El fuego transita
en la morada de los astros, el corazón
nevado...
Es dejar volar la imaginación y luego hay un mucho de transpiración y darle vueltas a las cosas. Me alegra que te gusten mis letras. Yo estoy deseando volverte a leer. Estoy haciendo una recopilación de mis últimos poemas bajo el título de "Krill. Memoria de mareas", creo que llevo ya unos...
El sol está en tránsito hacia Géminis,
la luna se halla en Cáncer.
En el eclipse, la luna y el sol
celebran su carnaval de máscaras,
la música un tiovivo.
En los burdeles, la soledad de un piano de cola
entre tantas vidas invisibles empuja a la noche
contra el pecho poco antes de abrirse a la...
No fue tan azul aquel verano,
me visitó la lluvia varias veces,
mientras el sol, arrinconado, crecía
desde su conventual utilería,
renaciendo de las cenizas
de su propia combustión.
La luna se paseaba descalza
por mi habitación velándome el sueño.
Era ese paisaje, recuerdo de sus amaneceres
y...
El domingo respira ya a lunes,
los árboles recogen las hojas caídas.
Diría que para seguir tu sombra
ha salido el sol, que deja permeables huellas
sobre los edificios ¿Adónde irá este día
con sus pájaros ardiendo? ¿Adónde irá
pasada la página, alcanzada la cima?
Veo, entre la multitud, rostros...
Noviembre y su prolija biografía,
sus máscaras y vigilias donde convergen
lo invisible y el misterio, el murmullo
de las hojas que tiemblan como luciérnagas.
Noviembre y su crónica de aves, el humo
de las fraguas y un trago de aguardiente
que llegó con resplandores. Barcos
que aún navegan en...
Aléjate de mí, febrero, me devora tu apetito de abismo.
Recuérdame, T-Bone, los lunes tormentosos,
la lluvia tan monótona entre relámpagos de acero puro.
No es del amor de lo que me estoy doliendo,
es solo de su equipaje con el que cargo
desde hace ya demasiado tiempo.
Soy un viejo soldado...
En este juego,
el corazón perdido entre analemas,
alto el voltaje de la vida, me invento día a día,
en este paisaje de neuronas espejo, la sombra
toda de un manantial de agua sonora,
mientras me afeito y cuido la exacta simetría
de mi barba, y hago mentalmente inventario
de este laberinto...
Imagina la muerte
como un pájaro que el tiempo destruye,
o una noche vacía y ya vencida.
La noche como un sueño interminable
a la sombra de un somnífero y esa ceguera
en forma de ceniza. Acaso la orfandad
que hemos heredado.
Hay torres que caen sobre el espejo convexo
de los labios, borrosa...
Para Gia (Sandía)
De este lado, el azul es el mar
sin la extraña urgencia de la playa.
A plena luz es medianoche
cuando el sol da de lleno en las ventanas.
El mundo es una ciudad abierta
cuando el cielo es tempestad sobre Berlín.
Nos hallamos detenidos en la vida
que nos vive, pero, junto con...
Volver porque todas las señales salen a mi encuentro
y soy memoria. He visto reflejado en el espejo
el temblor en la mirada, los ojos regresando al inicio
de ese cielo de coral tibio, aunque los sentidos se agiten
entre la nausea y un pésame, pero hay siempre un latido
que persiste como mancia...
Oculto entre las sombras
veo pasar los trenes
como una tormenta que se aleja.
La noche y su oscuridad son propicias
para las tormentas, el oxígeno
se carga de electricidad y la gravedad
parece haber perdido la memoria.
Mis ojos de niño recuerdan la madera
de los barcos como un puro hueso
hecho...
Muchas gracias, amiga, por tus entusiastas y elogiosas palabras. Qué bueno que hayas aparecido tras una larga ausencia, así que volveré a deleitarme con tu poesía. No te preocupes por los bloqueos, son desesperantes, pero en cualquier momento vuelve la inspiración. Todos padecemos ese tipo de...
y regresas
con otra faz de flor recién abierta...
ROSARIO CASTELLANOS
En el silencio escucho al corazón quebrarse
como un golpe de mar, pero aún hay lágrimas
de árboles adentro, y el día apenas está naciendo.
He dejado atrás ese tiempo en que siempre
no era siempre, que ha envenenado mis...
A veces hay que mirar hacia atrás,
tomar distancia, volver al abismo
del que salimos para tomar consciencia.
Así, por un instante, regresé a los años
pálidos de mi juventud, con sus días
de barcos de maderas quietas y quillas frías,
desterrados de la memoria, abandonados
como escombros en un...
Hay mundos que son otros mundos,
noches sin techo, donde la luna reverbera
en el fondo del río y emite destellos
de la madera y su nudo, del calor de un cuerpo ausente.
Pernoctando en fríos escalones,
hay voces que vienen de afuera, que son solo ruido,
ecos en los que las palabras son rehenes...
Muchas gracias, Alde, por pasarte por mis letras y dejarme tu atento comentario. Soy de los que cree que nadie o nada viene a buscarte tienes que ir tú por ello. Pero, bueno, es solo mi opinión.
Un fuerte abrazo.
Andar sin rumbo arrastrando una mortandad
de pájaros en el corazón, las calles desarropadas
y unas tímidas luces predispuestas a la bondad.
He aquí que se presentó la noche con sus ojos fríos
de falsa plata y con su cuerpo que era casi brea.
Siento como la oscuridad va creciendo
como crecen las...
Ignora el lenguaje del tiempo,
el libro del llanto de las horas está siempre incompleto.
Es ese tiempo de ciegos relojes y árboles que corren,
que hace que te piense a gritos,
y espere una respuesta, pero tú, desconocido y celestial
jedive, no me escuchas, solo me dejas
el eco fugitivo de un...
Despertar en la noche
viniendo de uno u otro mar,
en los labios un hilo de saliva
que no tiene memoria.
Relojes desafinados mueven
este tiempo de ciempiés.
Noches enteras escondido
tras los libros escuchando
el acorde del miedo.
Dentro de mi sangre
solo hay cansancio,
dentro de la tristeza...
Salí a buscar caminos que no tuvieran dueño,
que ya estaban en mí, deseché las calles, plazas
y avenidas, todas ellas sagradas reliquias
de lo urbano, para hallar un lugar que nadie habitara,
donde la noche fuera alzándose sobre el murmullo
de un orfeón de estrellas, el sol no se sometiera
a un...
Recuerdo de esta noche un sueño que no ha sido,
como un mar de olas quietas conquistando el silencio.
Es este el sueño de un cuerpo vacío como una playa
sin huellas, como un reloj de niebla o de un sol espantado
que ha tocado fondo, como certeza de lo que fue perdido.
Yo soy lo que de mí mismo...
Tú llegas con la noche,
quietud preñada de prodigios,
derramando luz a ciegas,
y con el corazón empapado
de otra sangre.
Traes el elevado sueño
de la flor en su raíz,
del agua en la pendiente,
de cuerpos entregados a otra existencia.
Y esa música, hilván de tantos días vestidos de sol.
En ti...
"Quiero dormir contigo espalda con espalda
sin aliento que nos separe
sin palabras que nos distraigan
sin ojos que nos mientan
sin ropas".
JOYCE MANSOUR
Para vivir contigo,
me llegué hasta tu altura de raíz y me sumergí
en la inabordable astrología de vivir sin mí.
Te seguí hasta orillas sin...
Si yo pudiera entrar hasta el fondo de tus sueños,
estar cerca de ti, detrás de cada tú noche tras noche,
pero al alba siempre, y pronunciar tu nombre
con todas sus moléculas, tal vez mi boca delincuente
pudiera hacer de cada palabra moneda de otra memoria.
Quizás, entonces, ya no tuviera miedo...
Sonaba en tu pecho un corazón entre aguaceros
como un animal de puro gozo o un río enjambre
de vientos suicidas, parecían tus ojos gemas enterradas,
caleidoscópica forma en los altares del sonido, fulgor
de arpas cristalinas como narvales en la acuarela del sueño
o pecios hundiéndose en los...
Si acaso dos pinceladas de resquemor
para que el corazón siga latiendo
y la sangre hierva sin remordimiento,
y un penitente silencio de ángel funerario
recuerdo de una noche que fue casi abismo.
Finjo que no hay recuerdos y trato de crecer
desde esta mudez animal que me devora,
desde esta...
"Sobre las aguas del espejo,
breve la voz en mitad de cien caminos."
JOSÉ LEZAMA LIMA
Te he visto caminar a solas en dirección hacia ti misma,
envuelta en el perfume de una primavera inexistente.
He leído en tus ojos antiguas partituras como un paisaje
de letras diminutas en el amanecer de...
La mañana despierta de la noche
de algún siglo, y huele a café y a pan caliente.
Sobre la ciudad, el gris derrotado del cielo
como noche labrando un vernáculo espejismo
sobre el abierto horizonte que dibujan los tejados
bajo el sibilante paso de las nubes y el tedio de la lluvia.
El mundo...
El jardín con las flores del atardecer
que nunca conocieron el otoño,
y esa extraña dimensión de la tristeza;
blanca cuando la nieve cae
entre el corro de las estatuas.
El sol a la espalda del mundo,
el fondo silencioso del estanque,
el corazón tan frío, y esas otra música,
apenas un batir de...
La tarde se derrumba sobre el costado
de abril entre el ruido del tráfico
y arquitecturas vegetales.
Esta tarde que resuena como espejos
o acónitos púrpura o como una galaxia.
¡Qué extraña tarde de ciudad sumergida
en la bruma de su eco y de jardines
que declinan hacia el llanto!
La luz es un...
Excelente poema. Se disfruta desde el primer verso. Todo en él es destacable, pero eso de "poner piedras en el río de las ganas de llorar", me ha atravesado. Iba a decir que tienes tablas, pero no, que va, tienes una tarima completa, donde puedes marcarte, de hecho lo haces, un buen zapateado...
Voy a mudarme el corazón de sitio.
MARÍA VICTORIA ATENCIA
Abres los ojos y miras al cielo imaginando
ese falso equilibrio entre la noche aún inmóvil
y el azul Prusia del zócalo de la mañana.
Dentro de ti, la infancia huyendo del hombre,
y un compás de futuro haciéndose cada vez más viejo.
Tras...