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Cuando ya no sea
cuando ya no esté
que me entierren
en los arenales
rojizos en el norte de
mi tierra.
Donde crecen
sandías,
de los minerales del
que fue
roja alegría del estío
y a mordiscos
dulces y jugosos
niño, comas fantasía.
2.
Carcajada de verano
dulce y roja melodía.
Disfruta niño de lo...
En el espejo del cetáceo
varado
inerme
aleteando inútil
en la arena
Ballena azul
varada ballena azul
en tus ojos como platos
extrañados
me veo.
Con el dolor
contenido en
tu corazón y el mío.
180 kilos
de dolor.
Juntos
tu corazón y el mío.
Ballena azul.
Compañera.
Los dos en la arena
encallados...
Serrado el cuerpo
por la cintura
obviado el dolor
estudio concentrado
los círculos heterogéneos
de mi cuerpo.
Circunferencias que me
delatan
edad
amor
soledad
dolor
y los años del llanto
y de la risa
del viento secano
y de las mieses ubérrimas.
Inviernos cálidos
excesos
así paso mis días...
Aguda era la nota
resonando en la copa
casi llena, vibrato alegre
entre mis juveniles dedos.
Hoy escaso líquido
evaporado, suena grave
hondo.
Brindo con lo que queda.
Mi armónica de cristal.
LaBellaSarita, municiones hay
para todo tipo de batallas, pero
a veces el tirador es malo o la
municiòn ineficiente.
En este caso fue un tiro de suerte.
Poeta, abrazo fraterno-
Recostados en la cama
los dos.
Preparados para estar
de a dos.
Observo tus ojos clavados
en el techo.
Ausentes
y rozo tu pelo
tus brazos
y tu me rechazas
y no hay techo
y no hay cama
y estás tan lejos.
Nubes brillando
y un cielo estrellado.
Quisiera seguir
la leve estela
de tus sueños.
Tomados...
Azalea, Poeta.
La recuerdo cada día.
Creo que en ese instante
comenzó a desaparecer
la infancia.
Con dolor lo he escrito
con amor la recuerdo.
Fraternalmente tuyo.
No recuerdo la ocasión en la que me la regalaron.
Hace muchos, muchos años.
Un señor de aspecto bondadoso con un gesto amable
me la entregó.
Le agradecí distraído en medio del bullicioso festej0
y la dejé en la mesa donde estaban otros presentes.
Como les dije, ni idea la ocasión, festividad...
Aquí te espero como siempre
con el champán burbujeante
en la esquina del pecho.
Con ese anhelo de verte
a mi lado.
Con la puerta entreabierta
con tantas pisadas pasadas.
Pero no sigas.
Anhelante y diferida.
Déjame reconstruir
tus manos
tu argentina risa
tus zapatos gastados
entreabierta está la...
En un mercado de Smarkanda
cuando gobernaba el Visir Altaij-Khan
grandiosas eran sus ferias y mercados.
Frutas, telas, colores aromas, sabores.
Desde todo el país fluía el pueblo.
Compraban y vendían.
Pero famoso entre famosos era
su contador de cuentos: Malik al Waadi.
Sus relatos hacían reír...
Cuando el tiempo
era puro verano
y los juegos de niños
eran cosas serias
de grandes:
la escondida,
ladrones y policías,
cuando nuestros
padres eran jóvenes
las primas eran lindas
mujercitas
y olía a flores
y todo era desear.
La vimos correr,
correr por su vida
sin zapatos
su vestido grácil
al...
Haz cerrado tus ojos
y ya no sueñas
no hay mañana
ni nubes
ni el ruido
de las calles.
Ni el pan recién horneado.
No, no, no es un sueño.
Ni tu jardín de rosas rojas
ni el café recién servido.
Es absoluto.
Haz cerrado tus ojos
definitivo,
un rayo maldito
un temporal sin aviso
una viga caída.
Así...
La tarde moría
entre un sol
rebelde escondido
en nosotros.
Ocurrió.
Sin aviso.
tus ojos clavados en mí
se entrecerraron
y un tararear
suave
levitó de tu boca
y se elevó cristalina
tu voz.
Y llenó el bosque
silenció el murmullo
del viento
y aquietó las aguas
y paralizó el deseo.
Solo tu voz y la...
No sé
no quise
o no pude más
clavado en tu rostro
dolido
la ola te envolvía
frenética
lujuria imbatible
unidos estaban
mis dedos a tu brazo,
a tu vida
sin fuerzas
sin ganas
solté tu
carne y atrapada
un cono invertido
te engulló.
Remolino insaciable
altar azul
de sacrificio.
Desapareciste
bella...
Alma etérea. Poeta
Hija de Idea Vilariño,
Juana de Ibarburu,
Marosa di Giorgio y
tantas glorias de nuestra
tierra; sigues surco.
Oscura érotica sacrificial
poesía.
Abrumas!!!
Abrazo fraterno.
No importa sin mí
te sé parada en una
pradera, cualquiera
tus manos blancas
tocando hierbas
tus flexible brazos
de azules venas.
Sin el vestido blanco.
Desnuda.
Cortando el viento
te sé, palpando primavera
hinchando pulmones
de vida y misterio.
No importa.
Te sé, sabiéndome.
Sr Villa, máximo poeta de la vía
láctea, ud.me ofende por mis creencias
en el gran Dios Mr. Spaguetti.
Modérese por honor a el y su bendita
salsa....
JA, JA....
Sin mí
no importa
con tus zapatos de tacón rojo
pisando suelos del desconsuelo
de tus desayunos tristes
tu vientre estéril
de tu espejo roto
devolviendo espectros
de tus libros viejos
explicando lo que atisbas
del arroz seco, del vino agrio.
De lo que pudo y no fue.
Allí estás sorbiendo...
Una pequeña lasca de madera
astilla filosa atraviesa mi piel.
Dolorosa.
La riego con primor
y espero crezca.
Mínimo esqueje
vástago de otra natura.
Botánica floración.
Lenta inexorable, de dermis,
corteza.
Potente raíz.
De conciencia, silencio,
hogar de pájaros y vermes
de brazos piernas, hojas...
Ya no te nubo
ya no te surco
ya no te nado
ya no te canto
Y eres nube
y eres río
y fluyes
y bramas.
Existes pura
dura por ti.
Sustancia.
Sin comentarios.
y no eres agua
ni sonido
ni materia.
Ya no más.
Florece la primavera
con el canto sonoro
de una soprano
y reverbera el prado
esmeralda mojado
con las gotas minerales
lentas del rocío regado,
por un Director,
orquesta invisible
bellas notas marcadas
con pájaros quietos
en los alambrados.
Elevando la melodía
de la mañana, mariposas
adjetivan...
Unos pocos papelitos
miradas sin dueño
acercando fósforos,
encendedor no recuerdo.
Unos palitos recogidos
en el prado del encuentro
tu ceja enarcada insegura
humo tímido disgregado
a ras del suelo
y esa combustión repentina
de a dos.
Un fuego amarillento que aún
no calentaba
y troncos mas...
Toda esta eternidad
no más que el silbo
titubeante del viento
columnas de agua
cayendo en lo hondo
y el vacilar de los días
y el calor de los leños
y esta inmensa soledad
helada
y el esperar vaporoso
y lo inesperado.
El árbol quebrado
las nubes viajeras
el reír de los niños.
Y el infortunio...
Sobre piedras
aún calientes
observo la tarde
caer, como tantos
otros.
Verdes, ocres, pinceladas
empastadas en el paisaje.
El aire leve.
Ojos acuosos
sobre el terreno.
y una humedad que se eleva
y la noche que desciende
y cientos , miles que han pasado
y que pasarán.
Y piedras aún calientes
y...
Porque no alcanza
la ceremonia previa
del cortejo
brindar entrelazados
de promesas
la cama destapada
de la siesta
la piel suave
de tus corvas
el arrullo dúctil
de tus besos
los suaves pétalos
rojos de tu puerta
las algas marinas
de tu pelo.
Oceánico sueño,
el frenético cabalgar
de los jinetes...
Fluyente, empozada
bebida entre
tus cuencas manos
hirviendo
peligrosa
estática.
Amante de todo orificio
presencia constante
inasible
navega tu vientre
empozada
en el ombligo.
Nube, mar, río
lluvia
cascada
multiforme
amor
agua antigua.
Insípida
incolora
transparente.
Antigua agua.
tu anillado útero
nadado contra
corriente del tiempo
remontando
línea delgada
Sin presente ni pasado.
Delgada línea roja.
Anidando.
sin presente ni pasado.
Quiero volver.
No ser.
Ya no soy yo
es el otro
ni vendavales
hundidos
en el horizonte
ni ríos plácidos
cifras de mi alma
ni mariposas
coloridas
adjetivos subrayando
sentimientos
ni arena
ni vida dura
y bella como zafiros.
Existencia plana
proyectada en el
écran, en blanco
y negro, cine
de barrio.
Fuera.
Otros lo...
Por la autopista
con el sol caliente
pisando las entrañas
una mujer de sombrero
rojo saluda
y los árboles corriendo
simétricos
y cierto dolor de compañero
ir para volver
por la autopista
fugaz sendero
y nubes veloces
y un repiquetear
monótono
y niños caminando
y viejas
ningún derrotero
veloz...
Suelta.
Blanca oveja,
guacha, pasta
en las esmeraldas
duras del techo.
Bautizada por mi nieta,
cordera, extraña.
Oskar.
Espera.
Ser troceada por la sierra
desaparecida de ésta tierra.
Pobre Oskar, solitaria cordera.
A mi nieta Vicky, la "Bautista".
Antes, mucho antes,
cuando los árboles
eran pequeños
huevos anidados
mucho antes.
Germinando
esperando el hoy.
Estabas tú.
Sentada sobre
la valija
de dolor
y esperanzas.
En un puerto
lleno de ruidos
y voces
y el aceite sucio
sobre el empedrado
y barcos y vientos
y viajes y regresos.
Tú...
Pesco al borde del roquedal, en la punta de una bella playa,
he desplegado todas las herramientas necesarias a mi alrededor.
Bajo una majestuosa palmera que trabajosamente transporto a
todo sol que me quiera achicharrar, me cobija generosa (Cocos nucifera).
A la vera de la mar observo a los...
La tarde huye
cuesta abajo
por el camino
rojizo
y así deserta
el tiempo, abandona
banderas,
escondida entre
zarzas
cazador emboscado
con este dolor
en el pecho
corazón carnicero
mandil manchado
por el camino rojizo
y así deserta,
hacia la noche cerrada.
Y es tan urgente la luz
en la tarde cayendo
en pesado manto
de lana gris.
Indiferente.
Al tremolar creciendo
en el pecho, este silencio
que abruma.
Nubes migrantes
sin fronteras posibles
ingrávidas viajeras.
Y es tan urgente la luz.
Indiferente.
Ranas croando
rítmica orquesta.
Pájaros en los...
Te brisé te río te niña
te sueño soñé soñando
te vieja ya belleza
brisa risa ni higo
ni viento no te brisa
ni belleza ni pantera ni gacela
ni mujer ni madres ni hembra
Insomnio.
Te soñé brisa
te soñé viento
huracanado
viento.
Te soñé niña
te soñé madre
risa
te soñé.
Y dejabas hacer
junto a una ventana
anciana te supe ver.
Te soñé viva
muerta.
Muda.
Ya no te puedo ser.
Te soñé verde
te soñé hoja
fruta,
te soñé
higo, llenando
mi boca, pulpa
roja sabor de fuego.
Te soñé río
caudaloso río.
Entraba en ti
sintiendo
blando
limo.
Te soñé; me soñabas
soñar.
Suéñame.
Incólume belleza
presente cada día
rescatada del pasado
igual a ti eterna.
Presente noche
y día.
Sin mácula .
Libre de dolor
herrumbre.
Olvido.
Estás.
noche y día.
Te pienso
y existes.
Intacta.
"...tu talla como una palma
y tus pechos los racimos..."
Cantar de los Cantares de Salomón.
Ensombrerado paseo
por sendero conocido.
Solo certezas .
Destino.
La última puerta
a batir.
Y así vamos dejando
olvidados los pasos
que dimos.
Solo certezas
camino.
Colgando en percheros
los sombreros perdidos.
Caminando nuestro
extraviado destino.
Dónde fluyen las palabras
ya emitidas
que extraños aires
las dominan.
Se disgregan por letras,
o sólidas permanecen,
frases u oraciones.
Son discursos
o puro viento.
Indivisas o se aglutinan?
Al Poniente elevadas
o encharcadas
y hundidas.
Que simas las contienen
Emigran a otro mundo.
Efímeras o...
Quiero recorrer nuevamente
las avenidas largas
y bellas.
Ciudad inubicable.
Calles rectas, desoladas
trazadas a regla.
Perfectas.
Así parado observando: Avenida Olvido
entre Cruel
y Despecho.
Av. Desilusión
entre Angustia y Silencio.
Y perderme por barrios recoletos
de callecitas sin gente...
Extraña habitación
mi morada, entre
el presente
y lo no acontecido.
Se del cuerpo
y la carne macerada
lo débil de los huesos,
lo breve de la vida.
Los cuartos transitados
idas y venidas,
sin puertas ni ventanas
largos corredores,
laberintos infinitos.
Porfiados.
Bienvenidos.
Te soñé
eras pantera negra
noche que avanza.
Me hundía en tu centro.
Rugías.
Gacela detenida
en su salto.
Dulce mariposa.
Te soñé única
múltiple.
Te soñé todas
esas cosas.
Existen mundos donde la niebla
tiene mil colores
y seis soles pugnan
por el amanecer.
Saltan locas doce lunas
encerradas en lagos de azogue.
Los hombres sueñan
lugares -imposibles;
astro único
y huérfana luna,
dónde sueñan, esos
otros hombres
estrellas rubí
mundos sin luna
ni soles
dónde otros...
Ese espacio muerto
entre dos silencios
yo quiero ser tú; tú,
yo.
Infranqueable agujero
de arena profundo.
En donde las palabras
sobran y las paredes
desmoronan.
Era un pueblito sencillo
de grandes y pequeños
milagros.
Quién no los ha visto,
un lugar extraño,
desierto y feraz, elevado
entre montañas nubosas
y aplastado en un llano
arenoso,
Los pequeños milagros
comunes: llover con sol,
que la gente desapareciera
sin dejar rastros.
Hombres llorando...
Conífero redundante
flamígero verdor
te elevas desde
el pie
marcas espacio.
Viga, soplo
impulso ascendente
aventura audaz
desafío cauteloso.
Garras raíces
se aferran
a la madre.
Huyes y temes.
Flamígero
ardes verde.
Zarandas la vida
con las manos
viejas
sarmietos retorcidos
por años
y vientos
cribas arenas
tiempos
pesquisa inútil
hebras muertas
piedras oscuras
tres sonrisas
algún abrazo.
Así la vida,
el río fluye.
Zarandas.
A que huele este loco
dolor que desgarra?
las prisas del día,
el filo del alma.
La risa salada.
el gramaje
amado, la medida
estéril de tus ojos
la altura del día,
la noche profunda.
Los sentimientos
del hielo
del río fluyendo
del espejo dormido.
Mientras hincados
sobre el suelo pensamos,
el atardecer desciende
envolvente
y hay cierta indiferencia
rondando
y las hormigas se organizan
y los pájaros remontan
y el río murmura
la angustia crece.
Todo ajeno
sin preguntas
inexplicable.
Sucediendo.
Entonces, como olas
llegan, cruzándonos...
Plegué cuidadoso
el dolor en cuatro
partes, escondido
en mi valija.
Otra vez.
Inútil mudanza.
Aunque escape
ella va conmigo.
Solidaria.
Atrás tres muebles
algunos libros.
Mañana olvidados
amarilleando futuro.
Adelante una avenida
vacía.
El taxi se detiene.
_Cuál es su ruta guero ?
Atrás los...