Novia de la pared, vecina de noviembre enamorada del eco que vibra en las huecas armaduras. Compañera del poco espíritu del teléfono colgado y de...
No estoy destinado a cubrir el vacío que no sabes que tienes y tú nunca habrás de curar el dolor que yo no sé que estoy sintiendo. ¿Entiendes...
Llegaba a ti entre saltos de agua por las ramas y de tus labios se escapaban besos anaranjados. Lamía de tus dedos las luces de Las Vegas y tus...
Solo los árboles respiran con normalidad, están en el bosque cobijando las hogueras de agua o volando papalotes emplumados en el parque; son...
Esplende sin ser celeste, camina dormida cuando sueño que va al mercado y arranca una naranja de los grafitis del muro y se come mi corazón de...
Te menguaron los ojos, te creció la mirada. El monte todo se te hizo cielo del color de un grito. En la altura, los sicarios te esperaron para...
Me gusta tu calavera porque me pela los dientes, pero tu guadaña fiera te espanta los pretendientes. Yo no te temo, Catrina, ven por mí cuando...
Era menester descalzarse de las huellas para encontrar la estela del al fin regreso. Ya en la frontera del horizonte reconocen la cauda de tu...
El ruido ha decretado que se extinga una piedra. Piedra que sabe que no hay escultor que pueda adivinarle la forma que lleva dentro. La vida es...
A Britanny Maynard (1984-2014), porque una vida digna es también una muerte digna. Buscas en la historia previa el antídoto. Desenrollas la...
No hay generación espontánea en la poesía Dejé el poema inerte en el medio de cultivo de los días y esperé a que brotarán unos labios un pájaro...
Se te cayó el sombrero y el palomo de tu frente desplegó la escasa plata de su fidedigna estrella para trazar un rayo fugaz en el tiempo....
Se consume el cigarro, la mandrágora se desarraiga de mis alvéolos: algo de mí, lo más tangible, también es humo. No me acostumbro a ser agua sin...
Yo te lo digo ahora, amor de mis amores, no te llevaré flores cuando te llegue la hora. El día que te mueras, te lloraré de veras, tal como...
Les pido perdón si mi prepucio ha trepado a estos párpados y exhibo una mirada fálica de insomne. Maté el mosquito del amor que no me dejaba...
Te sé de piel adentro con la palpación del pensamiento que ausculta en tu sangre-hiedra los surtidores de arena y tus deseos. Te sé ígnea y...
Hasta que se acaben mis ojos no quiero su luz sino para mirarte; hasta que mis manos se acaben no quiero hacer nada sino tocarte en cada poro, en...
Todavía el polen del sol en tus pestañas: tus ojos se abren, tu mirada florece; cada día es un árbol de tus entrañas que hace el aire con las...
Como un cielo de alondras desmadejadas, incierta apenas, hecha de altura y enredadera, te percibo con todos los pasos que aún no he dado para...
Tu madre llena el plato y quisiera comer tu hambre oculta. Tu padre quisiera sepultar con sus brazos tu frío. Tu hermano quisiera tapar la fuga de...
En el humo, nuevamente, habré de intentarte; quemaré las palabras para cumplir mi promesa de llevarte al cielo hasta que al fin me lluevas sobre...
La oscuridad se estira sin alcanzar su borde como el color que se adueña de una rosa sin llegar a habitarla. Es que me he probado el disfraz de la...
Escrito a lumbre en nuestras pieles, el fósil del animal que destrozamos rumia su mito de danzas orfebres que no detuvo al sol entre sus astas....
¿En dónde te duelo, mi vida? Aún te llamo mi vida porque sigo sin tener más, vida y necias interrogantes. Caímos tan lejos uno del otro, pero con...
Ahí, donde la casualidad no es acertijo, me encontraste, te encontré, nos encontramos: era de piedra mi clamor ensimismado, era de estrella la...
Es que pasas de largo y me saltan los ojos como ranas en un charco de aceite de estela. Te sigo la espalda con la mirada y no puedo evitar que dos...
Vaso de agua, ¿cuándo llueves? ¿Cuándo te quedas, manantial? Piedra absorta, ¿a quién imitas? ¿Hasta qué número sabes contar, estrella rota?...
La sonrisa y el silencio, las ramas de tu beso, y la fruta de tu boca. Barcos de vapor descafeinado zarpan de tu frente a las seis de la mañana....
El canal vierte su aceite sucio de ruido blanco en una alianza de sombras; un minutero trepida en tu mano sin baterías y la tos arremolina sus...
Calles de papel y cielos de arena. El amarillo rompe su canario, la puta noche azota la colmena. Me traga la hache del abecedario. No se oyen...
A mitad del camino rutilas tu evidencia y estás en mi mirada mucho más que mis ojos y hay un hueco que es boca para recoger tu nombre suspendido...
No fue sino hasta que pudo tener al pequeño Diego entre sus brazos que comprendió lo mucho que había anhelado ser padre. A sus cincuenta y dos...
Te puedo decir lo que todos, pero te diré lo que nadie con las mismas palabras de siempre. No puedo callar ahora porque me estoy descosiendo por...
—¡Ven, rápido! La voz de Ivania se escuchó muy cerca y abrí los ojos. Enseguida, ambos subíamos por unas escaleras de piedra, en un reducto...
Te he querido a ratos, y ratos te quiero siempre. Aunque a veces olvido recordarte, cuando te recuerdo siempre es para quererte. Te quise contigo...
De este lado del olvido hay un muelle solitario a donde no llegan las estrellas con los barcos. Si la luna mayestática cae de su solio al suelo,...
Mis pasos postizos, el camino tatuado. El sol de cobre con su huevo podrido y el jugo de lumbre detrás de los que pasan. La araña se estrangula...
Era muy inteligente en sus mejores épocas; cualquier cosa que yo le preguntara, rápido y acertado la respondía. Cuando vibraba de emoción, atendía...
Ancha de amor y fastidio palpita en mi pulso helado la ardiente Gillette de Séneca, famoso filósofo filoso fallecido por arteras arterias abiertas...
Mis dedos en el teclado y nada pasa. Quisiera machacar esa mosca que permanece aletargada sobre la pantalla de la computadora; o hacerle algún...
En los charcos de tu sombra mi corazón caído ha echado raíces y en torno a ti ha crecido como una enredadera en tu latido de piedra que lo...
Si de tu corazón supiera las formas no tendría que pasar el universo entre estas manos, no lo echaría gotas de limón para ver cómo se retuerce...
Se descose una golondrina de tu costado, una alerta de vaivenes se enciende en el aire. La veleta apunta a los rieles que se almendran y el cielo...
La luz de día es una cruel jugada del destino. La memoria del alba no sabe que te has ido; sin embargo, la luna pequeña no se esconde entre tus...
Escribo una mujer con el río que no termina de pasar por mis manos. La música comienza a suceder en sus ojos: faros y muelles alternan sus...
El frasco se quiebra, el vacío se derrama. La sombra del maniquí huye a su madriguera y tomo el lugar de aullido que me roza el brazo. ¿Por qué me...
Tú, que aún guardas las madejas del amanecer que enhebraron en tu labios la sonrisa que aún dura más que el sol e ilumina más que los cristales de...
A los amantes sigilosos que beben el agua rancia de los celos y llaman heraldo alado a un prosaico latido porque creen en la conexión inalámbrica...
Estaba sin ti, pero no habías estado: así de indiferente. Pudiste no estar, pero estuviste: así de improbable. Porque el estar dura poco y el no...
Perdona el mal uso que hice de tu nombre, las ventanas que le rompí, la voz que le puse para que me lo dijeras, las huellas de mis dientes en su...
No entiendo las palabras que tus ojos me pierden. Acaso dicen que no son para entenderse, sino para que entre a tu pecho a resguardarme de la...
El más perro de mis pulmones es un gato que busca en su caja de arena un sitio para ronronear. Por eso mi corazón está lleno de pelos y costras de...
Soy tuyo, de la soledad y la muerte, pero solo a ti te quiero. Soy tuyo como tuyo puede ser un relámpago que no se pertenece a sí mismo, que se...
Camas y muertes separadas, umbrales que no planean la casualidad del encuentro. Los rostros que vienen a intentar la sonrisa tropiezan con un...
Profundamente desanimado, salí temprano del cementerio rumbo a mi antigua casa: he pasado otra noche en vela sin encontrar un fantasma. En la...
Tu nombre es fácil de escribir porque el mar en retirada nunca dejó de humedecer la arena donde tracé sus líneas como si con ellas te acariciara....
La espuma que corona su belleza desborda sus profundas marejadas, su movimiento amargo de cebada endulza la garganta que atraviesa. Es el milagro...
Aunque ningún color quedó en el puño que aprisionó tu corazón aún puedo escuchar que lates fuerte en tu andar pausado entre la niebla. Porque el...
Mis ojos son flacos: apenas puedo sostener una piedra en la mirada y ahí pretendo levantar una ciudad para los muertos. Caen los alfiles sordos...
I. Ahora todo es meter el dedo en el costado, firmar la escayola de los huesos que nos rompimos, dializar las manzanas que nos arrojamos, dormir...
Vienes con tu canasta de besos húmedos, ofreces tu miel cerrada a la higuera seca y sabes que esas ramas desnudas te sonríen. Tu amor es mi...
Despejado, siamés de la noche, casi lámpara para los ojos que se hunden al buscar la eclosión de su mirada. La raíz a ras de sombra, lumbre de...
La cabellera de los faroles incendiaba alas en de las polillas: el frío de Pachuca olía a vuelo quemado. Los vagones del viento traían la noche...
Tiende a caer al cántaro con la noche impresa y las olas por las ramas. Hago su boca al abrir un mango y su voz amarra libélulas para atracar en...
Son las ventanas que te ven dormir con sus anchos ojos de cielo vacío y tu dolor de espalda pegado a la silla que arrastra las patas por el...
Fuimos tras la nata de nuestras bocas montados en la misma sed que nos espesó la sangre. Bebimos horas de ademanes de cortinas, café de dedos...
Te pido que me escribas. Que me escribas a mí porque no estoy escrito en las paredes del aire ni en las piedras del tiempo ni en papel de tus...
–Vine a Comala porque… –Todos vienen a lo mismo, hombre –dijo quien caminaba a mi lado–. Todos vienen buscando al padre que los desgració. Así...
Cuando quise hablar de las piedras puse la lengua en el muro y mi cuerpo se llenó de cuarteaduras. Cuando el mar deseó decir sus olas quise darle...
en la orilla de una naranja tu boca se me antoja como dos gajos desprendidos de un beso redondo de sabor amarillo tus labios de sol exprimen su...
Tus ojos se cierran. Aún puedes sentir la lentitud del autobús escolar, el calor mordiéndote detrás de las orejas y el ruido de tus compañeritos...
Ella lidia en la batalla y avanza entre escombros de mapas que fueron ciudades imaginarias. Ella lucha contra un insomnio de muerto vigilante que...
Acomodo los pasos y cualquier viento los desordena, pero eso no es lo que me preocupa: sé que tarde o temprano he de llegar. Le he disparado al...
No es malo tropezar con la piedra… dice un letrero azul en el basurero de las frases hechas. Lo malo es cuando pateas la piedra y se traga tu...
Cementerio de palabras: Aquí yacen mis huesos, parafraseando al enorme silencio. Muero del dolor fantasma de tu cuerpo de mí arrancado. Sucede que...
Como la pálida sombra de un velo, tu carne es la tierra que rozas y las fisuras del cemento. Todos los pasos de los que has huido lamen tus pies...
Hace rato que se hizo de noche. El viejo pescador se remanga los perniles del pijama, se sienta al borde del colchón y mete los pies en el agua....
Pecosa: ese caracol que andaba por tus piernas esa noche que antecedió a estas otras cinco mil noches me perforó una costilla anoche, se metió en...
No puedo respirar. El oxígeno es necesario para la combustión. Hermano, la vida es una llama, ¿quién se atrevería a apagarla con una rodilla al...
Porque es la derrota del sol, pero no de la luz, pero no de la oscuridad, prefiero mi sombra que prefiere la tuya. Es otra la vida la que ahí se...
Por las ramas de mis ojos que no trepas, busco otros ojos debajo del cemento de mi cama mientras barro los retoños que te crecieron en la boca y...
El árbol se fue tras el pájaro y las nubes sin sombra se abrieron. Luego, en la tarde, llovieron plumas doradas hasta que la neblina verde fue...
No te descuides de mi intento de ignorarte: si cierras los ojos, robo tu sombra. Desconfía de mi tono cordial y sin ojeras, de la casualidad...
Nunca llegas completo al ahora. Te has quedado mirando la vidriera y el pastel que de niño anhelabas se ha confundido con tu reflejo. Pero ahora...
Hay una rama donde crezco hacia tus manos, compañera, en un fruto de tu boca que busca su color en tu delirio. Tu palabra es la estación donde me...
Ahora que cualquier cosa puede ser tu cara te he dado por perdida y es peor que si te hubieras muerto, y es mucho peor porque estás viva y te...
Mahetsi, no te caigas. Fue tan alto lo que intentamos que tengo que llamarte cielo. Tu madre se perdió en el reloj. Tu padre se perdió en la...
Salta una alarma enloquecida; la media noche ha amanecido. Caigo de la cama al grito y del piso vuelo al baño. Desayuno hambre en la cocina, le...
Es como si me hubiera arrastrado por horas a lo largo de un enorme desierto nocturno, pero la distancia del Korova a este departamento no suma ni...
No me declaro triste. Ocurre que trabajo de madrugada y es inevitable llevar trazas de oscuridad en la camisa, pero hace mucho que dejé de...
Quiero escuchar los sueños que te disfrazan de caracola; dormir sobre tu pecho para sentir tu corazón y guardar sus olas en un recuerdo. Apaga tu...
Ya no me acuerdo por qué te quise. Había algo exacto en la inclinación de tu frente, en tus párpados bordeados de humedad, en tus ojos que me...
La conozco: siempre lleva el mismo sol puesto, el mismo corte de sombra, los cabellos con mar aparte y cuerpo idéntico a la desnudez que el aire...
A cielo abierto en la humareda. Horas de espigas, espumas, historias y risas. La noche en el río. Abril en tus ojos. También las estrellas. La...
Voy por las voces buscando mi báculo de ciego. Entre todas ellas solo reconocería una… No la mía porque he sido un extranjero en su dominio de...
Incendias todas las horas, leña de mi pensamiento. Bulles en mí, espesas mi sangre con tu aire oscuro, siento como si fueras a brotar de alguna...
I. Negro Pienso que es posible cruzar a nado tu cuerpo, olear tu sangre con un soplo meridiano, pero las aves que te lanzo se incendian antes de...
No consigo que me hables: huele a espejo de noche tu manera de abrir la boca; tampoco he logrado que me escuches: en mi voz de vidrio se tuerce a...
Ella es todo el fuego que puedo reunir cuando canto, la inundación que invoco para ahogarme ardiendo. Es puntual en llegar tarde, pero aparece...
Escríbelo para que lo beban los árboles vampiros que se pasean por la noche. Pero no hables de la noche: redáctala con tinta invisible hasta que...