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En la habitación de algún roñoso hotel,
en alguna desenfrenada ciudad,
cuando el reloj marcaba alguna anhelada hora,
venía ella, y entrando por la puerta de madera
vieja que aún recuerdo perfectamente, me miraba
con sus ojos grandes y fijos, aludiendo una dulce e inútil
resistencia a ese...
Gran reflexión, amigo Paco. El amor, en realidad, agrega elementos identitarios en torno al yo, puede llegar a ser comidilla del ego, de almas frágiles.
Aprovecho para agradecer los comentarios que has dejado en mis escritos. Un saludo desde la bella Costa Rica!!
Seguramente ahí vas a estar,
vas a estar en el después,
en la aurora que agolpa su luz en mi ventana,
vas a estar en mis silencios
en mis relojes
en el último sorbo de mi café,
ahí estarás, amor mío,
a la vuelta de todas mis esquinas.
Escribiré las palabras que se escriben
y daré los besos...
Estos lugares etílicos e inmorales me inspiran.
Puedes ver de todo aquí, todos buscan algo:
maridos insatisfechos buscando en otras bragas
noches ajenas a sus insoportables vidas conyugales,
las mujeres buscan tatuarse miradas y los hombres complacen
sus deseos guardando la esperanza de...
Hermoso amanecer de la vida,
ya sé que te vas diluyendo,
ya sé que un día pasarás de mí,
pasarás y ya, para no volver más.
Sin embargo sé,
como quien se sabe desgraciado,
que tu cirro cubrirá por
siempre el cielo de mi memoria,
aunque ni esta,
siempre tan cruel y a la vez noble,
podrá...
Y aquí estamos,
al filo del mundo,
buscando sentido en unos labios extraños,
sedados por esa insulsa
y moderna forma occidental
de consumir amor enlatado;
aquí estamos, desnudos,
a merced de los elementos,
cayendo uno sobre el otro
en este cuento de nunca empezar.
Y así es como te veo,
como esa rareza que hoy en día
no se encuentra a la vuelta de la esquina,
con la mirada desnuda de un niño
que aún no se jacta infelizmente
de haberlo visto todo.
Reír a carcajada viva.
Reír a cántaros.
Reír la derrota.
Reír del espejo.
Reír tomando vino
y también cuando ella no vino.
Reír ante las puertas y los puertos.
Reír a veces y a besos.
Reír de cordialidad y contrariedad.
Reír de cinismo y nerviosismo.
Abrir las ventanas,
los pasillos de la...
Alguien vio mis manuscritos.
Me dijo que tengo talento
para esto de la escritura.
Víctima de la incipiente influencia
de mi esencia autodestructiva,
no me lo creo.
O creo que no creo.
Es complicado lidiar conmigo,
eso decía un amigo que terminó sus días
colgando, literalmente.
Ya usted lo sabe...
El otro día,
mientras me tomaba
una taza de café,
o mientras quedaba
una vida por andar,
mi abuela me dijo
que había que andar
pero con cuidado,
evidentemente,
ella no te conoce a vos
y yo,
por ahora,
tampoco.
Por lo demás,
andar siempre será bueno,
me lo dijo el doctor.
De nuevo el silencio no basta.
Tampoco la lluvia sobre el tejado
o la niebla inundando las veredas.
Sospecho que ya han perdido su gracia,
al igual que ella,
al igual que yo.
Por si esto fuera poco
hoy es domingo y
el espejo cada vez es más sincero.
¿Inundando las veredas?
¿Espejo sincero?
¿De...
No me quieras
No me atrapes
No vayas a juzgar mis maneras
Tampoco preguntemos demasiado
No empeñemos nuestro ego
en descubrir fósiles de antaño
en sacar a relucir verdades de bolsillo,
no aquí,
en este mundo ansioso,
tan lleno de recovecos ingratos,
no ahora,
que todo es más bien nada
y...
Creo que después
de todo ahora
lo empiezo a creer.
Principalmente
cuando
te veo en silencio,
sin motivo alguno,
con la mirada desnuda
de un niño que aún
no se jacta inútilmente
de haberlo visto todo.
O cuando,
al darte la mano,
el mundo y sus recovecos,
y todo aquello que
exige entenderse,
y...
Es en el tiempo y su feroz brevedad
donde el poeta de alcantarilla vio
que somos todo y somos nada.
¿Cuánto somos en realidad?
Es el tiempo y su exclusiva eternidad
quien deambula sigiloso
por los lechos
por el mismo sol que nace y
se suicida lanzándose
al mismo mar
por la misma luna
que...
Fue en algún rincón de
aquella sempiterna ciudad
mientras caminaba estimulado
por la saludable ficción de elegir
a cada instante que empecé
a creer en ellos.
Fue mientras deambulaba
mientras llovía
mientras buscaba acaso
la casualidad de mi vida
que sin pedirla
la vi entre el montón.
No me...