Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Qué intenso.
La vida misma me apuñala de frente,
cuando veo la noche estrellada en borrosa mirada,
y el cantar de los pájaros me aturde,
como si de mi fin se tratara.
¿Dónde podrá mi alma sentirse escuchada?
En este vasto mundo,
la belleza del mañana es tan rara.
El viento corre frío,
danzando...
Estoy vacío.
mis ojos ya no dicen nada
y he olvidado cómo respirar.
La cama ha dado tantas vueltas
y aún así no me deshago
de las moscas,
que huelen mi muerte.
La tarde se va lenta
y me abruma el anochecer de mis ojos,
con la certeza de que el pozo es cada vez más hondo
y yo, más ajeno, aunque...