Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Salvador, amigo mío,
no me diste tiempo a despedirme,
te fuiste rápido, sin avisar,
la sorpresa es dura y triste,
el cariño que dejas en este portal
es grande, como tú fuiste,
pero dejas un hueco vacío,
un aire de eterno invisible,
aunque todos te lloraremos
en soledad invencible.
Descansa en paz, amigo,
en el aire se percibe
tu grandeza y humanidad
que valen infinitos serafines,
y donde tu alma haya alcanzado la paz,
desde allí, Salvador, no nos olvides.
Descansa en paz, gran amigo y poeta.

