Maravilloso encanto
de la vida,
brillante espectáculo
que la naturaleza nos da.
Verano regocijador,
es el sol, es el mar, es el verano;
que siempre llegas
con dulce amor.
A este mi lugar tan bello,
quien te recibe palpitante
Como siempre fervoroso,
maravilloso sol.
Tu luz, energía fosforecente,
cae esplendorosa,
contra la desértica
bajada de los baños.
La glomerosa fila india
de encantados veraneantes,
encandilados, enrumbando
hacia las playas del mar.
Con gran emoción
darse un chapuzón,
resistiendo severamente,
el asedio salado de las olas.
Al supremo prestigio
de los cuerpos, seducidos
por el ritual
de dorarse al sol.
Conforme llegas con alegría,
te vas, con un final oportuno,
dejando, bajo el cielo abierto,
suspiros, en tu amoroso puente.
Con tristeza y de placer,
final de un verano regocijador,
dejando a los verdes acantilados,
dominando el malecón.
Mirando la lejanía del mar,
aún recuerdo
como si fuera ayer,
el gozo de mis años mozos.
A mis ojos de joven
enamorado; paseando por el zig, zag,
inclinado de la bajada,
al pabellón de los baños.
Añoranzas
que me hacen brotar,
perladas lágrimas,
admitidas por el quebranto.
Hermosos recuerdos,
que aún quedan en mi mente;
por aquella línea accesible
vía del funicular.
En donde rompía
la monotonía verde,
de los hermosos gigantes
acantilados.
Y al respirar el aire puro
con impávida elegancia, sintiendo
el sabor de la brisa, hasta llegar
a la orilla del mar.
Con pasos ondulantes,
de los inquietos,
y alegres
veraneantes.
De la presencia de lindas
Damiselas,
que surgen como bellas flores,
como ángeles de amor.
Ellas escondían,sus miradas
con leves sonrisas, a los cándidos
aspirantes, de eternos enamorados,
con verdadero placer.
Mirar, como quien no miras,
es el juego, perturbador de los ojos
que se cruzan al azhar.
que lindo, que hermoso
verano ideal,
al celebrarse la vida,
con deliciosa locura.
Así, pasan las horas tiernamente;
anunciada visión, al encuentro del
crepúsculo, en la infinita travesía
audaz.
La tarde poseída en las sombras,
se fue un día más, cayendo el sol,
de un último verano, con gratificante
felicidad.
En las orillas de la playa
el fin loable, para este
mi bello lugar, mi perla de amor;
San José de Barranco, a ti con amor.
Es aquí donde
nació el amor de mis amores.
La realización
más, pura de mi vida.
San Jose de Barranco,Pueblo talentoso,
bienestar espiritual.
Celoso vanguardia,
coloración de mi alma.
Simbolizas
lo inmutable de tu Ermita.
de profunda filosofía,
un Tesoro privilegiado.
Eres un lindo jardín
florecimiento de inspiraciones.
Mi San José de Barranco,
mi Pueblo adorado.
Tú me has dado,
un valioso regalo;
una hermosa y adorable
Barranquina, como Esposa.
Con dignidad, con devoción,
abnegación de mi alma,
sensación afable
que se halla en ti.
Bondad universal
de la naturaleza;
un pasado
siempre presente.
San José de Barranco
la perla de la corona de Lima,
la perla del Pacifico
el Pueblo de mi gran amor.
San José de Barranco, mi pueblo
de mil amores, de larga tradición,
a tí con mucho amor, mi querido
SAN JOSE DE BARRANCO.

Post Data: Poema dedicado a mi pueblo, San Jose de Barranco, con mucho
amor, por sus l33 aniversarios, su día es el 21 de Noviembre del
año en curso.