Una rosa azul entre doce rosas rojas

Antonio

Moderador ENSEÑANTE/asesor en Foro poética clásica
Miembro del equipo
Moderadores
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UNA ROSA AZUL ENTRE DOCE ROSAS ROJAS

Un pueblo que olvida su pasado
está condenado a repetirlo


Prólogo
Quiero hacer un humilde homenaje a trece almas inocentes que cometieron, unas el delito de ser miembros de las Juventudes Comunistas y de las Juventudes Socialistas y otra, el delito de enamorarse de un pianista militante del Partido Comunista.
Quiero hacerlo en forma de carta de despedida de una de las heroínas cruelmente ejecutadas. Intentando imaginar desde una perspectiva, ya lejana, esos últimos momentos de la vida de una de las Trece Rosas, que por el dantesco contrasentido en que fue condenada me llegó a impactar más aún, si cabe.
Posteriormente a un primer escrito, recopilé más información y pude comprobar la existencia de dos cartas. Una era de Julia Conesa Conesa y otra de la protagonista de este relato Blanca Visac Vázquez, las cuales adjunto a continuación.


Carta de Julia Conesa Conesa a su madre y hermanos
"Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no me lloréis nadie. Salgo sin llorar. Me matan inocente, pero muero como debe morir una inocente. Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija, que ya jamás te podrá besar ni abrazar. Que mi nombre no se borre de la historia".
Con el permiso de Julia a continuación expongo por ella, unos versos aportando mi grano de arena, para que se cumpla su última voluntad y no se pierda su memoria de la historia.




Cuándo la parca me cese
ni misas ni ofrendas quiero
de algún amigo prefiero
a mi recuerdo aludiese,
no hagáis plañir de llorona
ni lisonjas que engalanen
ésta mi humilde persona
con frases donde me ufanen
puestas en verde corona
cuándo las almas me ganen.

El día que yo me vaya
quedará aquí mi bagaje
ligero y sin equipaje
libre dejo la atalaya,
en un único legado
sentimientos quedarán
si recuerdos se han dejado
eternos pervivirán
mientras no quede olvidado
en la memoria estarán.

Pasando del malestar
no dar palabras tristonas
que marchiten las coronas
en viaje a ningún lugar
pudriéndose mis temores
fría tumba han de dejar,
salid aromas de flores
libres volar al azar
mandarán al mundo olores
con sabor a verbo amar.

Pudiera que algún poeta
su cálamo haga mensaje
no sabré si el homenaje
hará mi estima más alta,
leviten al universo
y al cielo las alabanzas
que cubra cual yelmo el verso
de utopías y esperanzas
con el ser humano inmerso
en tantas desesperanzas.

Éste egocéntrico mundo
falto de mucha esperanza
dejaré con la confianza
de que no todo es inmundo,
no quiero ver homenajes
cuando con trance me aparte,
las estrellas en sus viajes
reciten al orbe su arte
rapsodias en los mensajes
de aquéllas que han de velarte.


Carta de Blanca Visac Vázquez a su hijo
Voy a morir con la cabeza alta (.) Solo te pido que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor (.) Hijo, hijo, hasta la eternidad"




Entrada

Basado en hechos reales, el relato está realizado desde el más escrupuloso de los respetos. Dedicado a unos personajes que permanecerán en la historia, para unos como algo en donde fijarnos, de forma que no se vuelvan a cometer los mismos errores, para otros como una mancha en sus conciencias, que por mucho que la quieran borrar argumentando las atrocidades que se comenten en las guerras, no conseguirán eliminar, por mucho que ahora se pongan la máscara de demócratas; La muerte provocada no tiene ningún tipo de justificación, pero no es lo mismo matar por enajenación, en arrebato seguido de arrepentimiento o en el fragor de una batalla, a la venganza y la masacre sistematizada del vencido.
Una vez concluida una guerra cualquier salvaje represión ejercida sobre el bando perdedor, tiene carácter de crímenes contra la humanidad. Aunque la justicia sea ciega y lenta. La memoria, el tiempo y la historia, por mucho que esta sea de los vencedores, pondrá a cada cual en su sitio.




Epílogo

Madrid 5 de Agosto de 1939
Mi bien amado y querido hijo del alma, el motivo de esta carta es para despedirme de ti.
La sinrazón y la locura han querido que con todo el dolor de mi corazón tenga hoy que decirte adiós, con la esperanza y la seguridad de que esta despedida, no será para siempre y que, algún día, espero que lejano, nos volvamos a encontrar en la eternidad.

¡Hay tantas cosas que te quisiera decir, pedir y aconsejar!, que no sabría por cual empezar; Comenzaré diciéndote que no guardes rencor y que perdones a mis verdugos.

Acogiéndome a las santas palabras de Jesucristo, digo sin ningún resentimiento que no saben lo que hacen. Yo les he perdonado y rezaré esta madrugada en capilla por ellos, por la salvación de sus almas y por que la vida les depare un porvenir, el cual a mí me niegan.

Quiero que te quedes con la certeza, la seguridad y el orgullo de que tu madre nunca hizo el mínimo daño a nadie y cuando escuches o leas todos los infundios, que se dirán con respecto al desgraciado incidente de Talavera de la Reina, por el cual me condenan, acuérdate de estas sinceras palabras que te dejo a las puertas de la casa del Redentor, el único que finalmente nos acogerá y juzgará con total ecuanimidad y clemencia.

Y ya sin tiempo para poder expresar todo lo que contiene mi corazón, sólo quiero que sepas, que en la tapia del cementerio donde seré ejecutada, quedarán doce rosas rojas como los ideales de mis compañeras y otra azul con los ideales por los que aposté en conciencia y los que contradictoriamente me llevan a la muerte.

Sin otro particular y rogando a Dios para que te dé una larga vida, saludable en paz y bienestar. Se despide de ti, tu madre, quien dará el último suspiro pensando en ti.




Del efímero pasado

¿Piensas que pasó el dolor?
Historia en calma postrada
y en pretérito ocultada
la guerra y deshonor.
Dejando la sinrazón
enquistada en su agonía
injusticia y desazón
ganando la cobardía
el dolor y cerrazón
el vencido maldecía.

Sin dar reconciliación
los que piensan que ganaron
después de guerra dejaron
muerte con desolación.
Brava sangre derramada
la piel de toro pintó
quedó en la mitad centrada
mancha, antaño oro portó
amarilla supurada
color podrido brotó.

Es del mundo ciudadano
sin renegar la razón
orgulloso el corazón
de este país tan mundano.
Quien pasado no asumió
error podrá cometer
igual que antaño eximió
no quisieron ni saber
con su silencio asintió
diferencias que exponer.

Quien tiene mucha altivez
mucho le puede sobrar
a su ombligo ha de mirar
nunca se vera su nuez.
Sin querer que la paciencia
sanase la contusión
lamiendo con insistencia
vieja maltrecha aflicción,
no remuerde su conciencia
no conmueve a la razón.

Aunque seamos capaces
de nuestros errores ver
¿Olvidarán ese haber
sin vaguedades voraces?
Los que nunca asumirán
esas culpas ya pasadas
sinsabores purgarán
a las almas ultrajadas
sin querer se olvidarán.
Son silentes sus moradas.





Antonio Nieto Bruna
Copyright ©
28-11-2009
 
Última edición:
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UNA ROSA AZUL ENTRE DOCE ROSAS ROJAS


Quiero hacer un humilde homenaje a trece almas inocentes que cometieron, unas el delito de ser miembros de las Juventudes Comunistas y de las Juventudes Socialistas y otra, el delito de enamorarse de un pianista militante del Partido Comunista.
Quiero hacerlo en forma de carta de despedida de una de las heroínas cruelmente ejecutadas. Intentando imaginar desde una perspectiva ya lejana, esos últimos momentos de la vida de una de las Trece Rosas, que por el dantesco contrasentido en que fue condenada me llegó ha impactar mas aún si cabe,
Posteriormente al primer escrito. (Realizado algo precipitadamente) Recopilé información y pude comprobar la existencia de dos cartas, una es la de la protagonista de este relato Blanca Visac Vázquez y otra de Julia Conesa Conesa, las cuales adjunto a continuación.

Carta de Blanca Visac Vázquez a su hijo.
"Voy a morir con la cabeza alta (.) Solo te pido (.) que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor (.) Hijo, hijo, hasta la eternidad (.)"

Julia Conesa Conesa a su madre.
"Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no me lloréis nadie.Salgo sin llorar. Me matan inocente, pero muero como debe morir una inocente. Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija, que ya jamás te podrá besar ni abrazar. Que mi nombre no se borre de la historia".




Aunque basado en hechos reales, el relato está realizado desde el más escrupuloso de los respetos, a unos personajes que quedarán en la historia, para unos como algo en donde fijarnos y así no volver a cometer los mismos errores, para otros como una mancha en sus conciencias, que por mucho que la quieran borrar argumentando que en una guerra todos cometen atrocidades, ésta no la borrarán por mucho que ahora se pongan la máscara de demócratas; La muerte provocada, no tiene ningún tipo de justificación, pero no es lo mismo matar por enajenación, en arrebato seguido de arrepentimiento o en el fragor de una batalla, a la venganza y la masacre sistematizada del vencido. Una vez concluida una guerra, cualquier salvaje represión ejercida sobre el bando perdedor, tiene carácter de crímenes de lesa humanidad.


A la memoria de Las Trece Rosas: Blanca Visac Vázquez, Julia Conesa Conesa, Pilar Bueno Ibáñez, Martina Barroso García, Carmen Barrero Agüero, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García, Luisa Rodriguez de la Fuente.

Madrid 5 de Agosto de 1939

Mi bien amado y querido hijo del alma, el motivo de esta carta es para despedirme de ti.
La sinrazón y la locura han querido que con todo el dolor de mi corazón tenga hoy que decirte adiós, con la esperanza y la seguridad de que esta despedida, no será para siempre; Algún día, espero que lejano, nos volveremos a encontrar en la eternidad.
¡Hay tantas cosas que te quisiera decir, pedir y aconsejar! Que no sabría por cual comenzar; Comenzaré diciéndote que no guardes rencor y que perdones a mis verdugos.
Acogiéndome a las santas palabras de Jesucristo, digo sin ningún resentimiento que no saben lo que hacen, yo les he perdonado y rezaré esta madrugada en capilla por ellos, por la salvación de sus almas y por que la vida les depare un porvenir, el cual a mí me niegan.
Quiero que te quedes con la certeza, la seguridad y el orgullo de que tu madre nunca hizo el mínimo daño a nadie y cuando escuches o leas todos los infundíos, que se dirán con respecto al desgraciado incidente de Talavera de la Reina, por el cual me condenan, acuérdate de estas sinceras palabras, que te dejo a las puertas de la casa del Redentor, el único que finalmente nos acogerá y juzgará con total ecuanimidad y clemencia.
Y ya sin tiempo para poder expresar todo lo que contiene mi corazón, sólo quiero que sepas, que en la tapia del cementerio donde seré ejecutada, quedarán doce rosas rojas como los ideales de mis compañeras y otra azul con los ideales por los que aposté en conciencia y los que contradictoriamente me llevan a la muerte.
Sin otro particular y rogando a Dios para que te dé una larga vida, saludable en paz y bienestar. Se despide de ti, tu madre, quien dará el último suspiro pensando en ti.



Del efímero pasado





¿Piensas que pasó el dolor?
Historia y calma contó


el pretérito ocultó

la guerra y el deshonor.
Dejando la sinrazón
enquistada en su agonía,
injusticia y desazón
ganando la cobardía,
el dolor y cerrazón
el vencido maldecía.









Sin dar reconciliación
los que piensan que ganaron


después de guerra dejaron

muerte con desolación.
Brava sangre derramada
la piel de toro pintó,
quedo en la mitad centrada
mancha, antaño oro portó,
amarilla supurada
color podrido brotó,









Es del mundo ciudadano
sin renegar la razón


orgulloso el corazón

de este país tan mundano.
Quien pasado no asumió
error podrá cometer
igual que antaño eximió
no quisieron ni saber,
con su silencio asintió
diferencias que exponer.









Quien tiene mucha altivez
mucho le puede sobrar


a su ombligo ha de mirar

nunca se vera su nuez.
Sin querer que la paciencia
sanase la contusión
lamiendo con insistencia
vieja maltrecha aflicción,
no remuerde su conciencia
no conmueve a la razón.









Siendo tal vez aun capaces
de nuestros errores ver.


¿Olvidarán ese haber

sin vaguedades voraces?
Los que nunca asumirán
esas culpas ya pasadas
sinsabores purgarán
a las almas ultrajadas
sin querer se olvidarán.
Son silentes sus moradas.












Antonio Nieto Bruna
Copyright ©


Fuentes de la documentación utilizada para realizar el relato:
http://es.wikipedia.org/wiki/Las_Trece_Rosas
http://www.rojoyazul.net/civilis/represion/trece_rosas.htm

Sobrecogida,me quedo amigo.


Te felicito por todo el trabajo que has hecho y en particular, tu poema que de bello, duele como la historia...


Te quiero mucho y espero verte a la brevedad posible.

Un abrazo
Rosario
 
Última edición:
Increíbles sucesos, cada país tiene sus mártires, pero todos mueren por un sentimiento de amor a sus ideales, incomprendidos por quienes creen tener la razón, pero es tanto su ignominia y el rencor que no perdonan, como si ellos fuesen los dueños de la verdad, y como vencedores prepotentes no perdonan, a lo mejor ni asus hermanos de patria, porque con el poder, se sienten con la libertad de ejecutar, a quien tan solo por no comulgar con su ideología lo hace su enemigo mortal. Pero a partir de ese momento viven infelices, la conciencia sucia, y jamás conciliaran su sueño en paz. Gracias Antonio Nieto,escritor y poeta, por darnos a conocer un hecho lamentable, pero importante que lo sepamos todos, aunque morir por lo que uno cree, defendiendo esos ideales, no es morir, sino entregar la vida por la causa, con honor y enteresa. Muy buen escrta la relación de esta historia, y muy merecido tu homenaje, a la que con tu venia yo me sumo, en recuerdo de aquella damas heróes, que nunca serán olvidadas. Fraternalmente te saluda: Crimolem.
 

Mi querido amigo ¿Tu crees que hemos cambiado tanto?

Los enfrentamientos siguen, dos bandos, siempre esos jodios dos bandos.

Aquello fue una masacre sin sentido, gracias por la tan buena información que dejas

y tan grandioso poema, eres mago de la pluma amigo.

Estrellas y besos te dejo con todo mi cariño.

Lola



 
Sobrecogida,me quedo amigo.


Te felicito por todo el trabajo que has hecho y en particular, tu poema que de bello, duele como la historia...


Te quiero mucho y espero verte a la brevedad posible.

Un abrazo
Rosario
Muchas gracias Rosario por tan amable comentario y por tu siempre halagador paso por mis letras.
Un abrazo, hasta pronto.
 
Increíbles sucesos, cada país tiene sus mártires, pero todos mueren por un sentimiento de amor a sus ideales, incomprendidos por quienes creen tener la razón, pero es tanto su ignominia y el rencor que no perdonan, como si ellos fuesen los dueños de la verdad, y como vencedores prepotentes no perdonan, a lo mejor ni asus hermanos de patria, porque con el poder, se sienten con la libertad de ejecutar, a quien tan solo por no comulgar con su ideología lo hace su enemigo mortal. Pero a partir de ese momento viven infelices, la conciencia sucia, y jamás conciliaran su sueño en paz. Gracias Antonio Nieto,escritor y poeta, por darnos a conocer un hecho lamentable, pero importante que lo sepamos todos, aunque morir por lo que uno cree, defendiendo esos ideales, no es morir, sino entregar la vida por la causa, con honor y enteresa. Muy buen escrta la relación de esta historia, y muy merecido tu homenaje, a la que con tu venia yo me sumo, en recuerdo de aquella damas heróes, que nunca serán olvidadas. Fraternalmente te saluda: Crimolem.
Así es amigo Cristóbal, esperemos que algún día dejemos de llorar a los mártires y fraternizar con los vivos.
Muchas gracias por tu extenso y apreciado comentario y sobre todo por tu asidua lectura a mis humildes letras.
Un abrazo.
 
Mi querido amigo ¿Tu crees que hemos cambiado tanto?


Los enfrentamientos siguen, dos bandos, siempre esos jodios dos bandos.


Aquello fue una masacre sin sentido, gracias por la tan buena información que dejas


y tan grandioso poema, eres mago de la pluma amigo.


Estrellas y besos te dejo con todo mi cariño.


Lola







Bueno, al menos eso es lo que esperamos la inmensa mayoría; El problema es cuando llega algún salvador de la patria con su sable cortando lo que no le gusta o algún vendedor de humo con su verborrea fácil, y claro el que está arto de humillaciones pues se pregunta y se dice ¿Que más da? Probemos con este por si nos humilla un poco menos.
Después de esta filosofía de andar por casa, quiero agradecerte amiga Lola tus amables palabras y tu fiel y asiduas visitas por mis humildes letras.
Un fuerte abrazo.
 
Última edición:
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UNA ROSA AZUL ENTRE DOCE ROSAS ROJAS


Quiero hacer un humilde homenaje a trece almas inocentes que cometieron, unas el delito de ser miembros de las Juventudes Comunistas y de las Juventudes Socialistas y otra, el delito de enamorarse de un pianista militante del Partido Comunista.
Quiero hacerlo en forma de carta de despedida de una de las heroínas cruelmente ejecutadas. Intentando imaginar desde una perspectiva ya lejana, esos últimos momentos de la vida de una de las Trece Rosas, que por el dantesco contrasentido en que fue condenada me llegó ha impactar mas aún si cabe,
Posteriormente al primer escrito. (Realizado algo precipitadamente) Recopilé información y pude comprobar la existencia de dos cartas, una es la de la protagonista de este relato Blanca Visac Vázquez y otra de Julia Conesa Conesa, las cuales adjunto a continuación.

Carta de Blanca Visac Vázquez a su hijo.
"Voy a morir con la cabeza alta (.) Solo te pido (.) que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor (.) Hijo, hijo, hasta la eternidad (.)"

Julia Conesa Conesa a su madre.
"Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no me lloréis nadie.Salgo sin llorar. Me matan inocente, pero muero como debe morir una inocente. Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija, que ya jamás te podrá besar ni abrazar. Que mi nombre no se borre de la historia".




Aunque basado en hechos reales, el relato está realizado desde el más escrupuloso de los respetos, a unos personajes que quedarán en la historia, para unos como algo en donde fijarnos y así no volver a cometer los mismos errores, para otros como una mancha en sus conciencias, que por mucho que la quieran borrar argumentando que en una guerra todos cometen atrocidades, ésta no la borrarán por mucho que ahora se pongan la máscara de demócratas; La muerte provocada, no tiene ningún tipo de justificación, pero no es lo mismo matar por enajenación, en arrebato seguido de arrepentimiento o en el fragor de una batalla, a la venganza y la masacre sistematizada del vencido. Una vez concluida una guerra, cualquier salvaje represión ejercida sobre el bando perdedor, tiene carácter de crímenes de lesa humanidad.


A la memoria de Las Trece Rosas: Blanca Visac Vázquez, Julia Conesa Conesa, Pilar Bueno Ibáñez, Martina Barroso García, Carmen Barrero Agüero, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García, Luisa Rodriguez de la Fuente.

Madrid 5 de Agosto de 1939

Mi bien amado y querido hijo del alma, el motivo de esta carta es para despedirme de ti.
La sinrazón y la locura han querido que con todo el dolor de mi corazón tenga hoy que decirte adiós, con la esperanza y la seguridad de que esta despedida, no será para siempre; Algún día, espero que lejano, nos volveremos a encontrar en la eternidad.
¡Hay tantas cosas que te quisiera decir, pedir y aconsejar! Que no sabría por cual comenzar; Comenzaré diciéndote que no guardes rencor y que perdones a mis verdugos.
Acogiéndome a las santas palabras de Jesucristo, digo sin ningún resentimiento que no saben lo que hacen, yo les he perdonado y rezaré esta madrugada en capilla por ellos, por la salvación de sus almas y por que la vida les depare un porvenir, el cual a mí me niegan.
Quiero que te quedes con la certeza, la seguridad y el orgullo de que tu madre nunca hizo el mínimo daño a nadie y cuando escuches o leas todos los infundíos, que se dirán con respecto al desgraciado incidente de Talavera de la Reina, por el cual me condenan, acuérdate de estas sinceras palabras, que te dejo a las puertas de la casa del Redentor, el único que finalmente nos acogerá y juzgará con total ecuanimidad y clemencia.
Y ya sin tiempo para poder expresar todo lo que contiene mi corazón, sólo quiero que sepas, que en la tapia del cementerio donde seré ejecutada, quedarán doce rosas rojas como los ideales de mis compañeras y otra azul con los ideales por los que aposté en conciencia y los que contradictoriamente me llevan a la muerte.
Sin otro particular y rogando a Dios para que te dé una larga vida, saludable en paz y bienestar. Se despide de ti, tu madre, quien dará el último suspiro pensando en ti.



Del efímero pasado





¿Piensas que pasó el dolor?
Historia y calma contó


el pretérito ocultó

la guerra y el deshonor.
Dejando la sinrazón
enquistada en su agonía,
injusticia y desazón
ganando la cobardía,
el dolor y cerrazón
el vencido maldecía.









Sin dar reconciliación
los que piensan que ganaron


después de guerra dejaron

muerte con desolación.
Brava sangre derramada
la piel de toro pintó,
quedo en la mitad centrada
mancha, antaño oro portó,
amarilla supurada
color podrido brotó,









Es del mundo ciudadano
sin renegar la razón


orgulloso el corazón

de este país tan mundano.
Quien pasado no asumió
error podrá cometer
igual que antaño eximió
no quisieron ni saber,
con su silencio asintió
diferencias que exponer.









Quien tiene mucha altivez
mucho le puede sobrar


a su ombligo ha de mirar

nunca se vera su nuez.
Sin querer que la paciencia
sanase la contusión
lamiendo con insistencia
vieja maltrecha aflicción,
no remuerde su conciencia
no conmueve a la razón.









Siendo tal vez aun capaces
de nuestros errores ver.


¿Olvidarán ese haber

sin vaguedades voraces?
Los que nunca asumirán
esas culpas ya pasadas
sinsabores purgarán
a las almas ultrajadas
sin querer se olvidarán.
Son silentes sus moradas.












Antonio Nieto Bruna
Copyright ©


Fuentes de la documentación utilizada para realizar el relato:
http://es.wikipedia.org/wiki/Las_Trece_Rosas
[URL="http://www.rojoyazul.net/civilis/represion/trece_rosas.htm"]http://www.rojoyazul.net/civilis/represion/trece_rosas.htm[/URL]


Precioso documento -relato sobre esas mujeres que fueron fusiladas.
Bien documentado ,con un relato bellisimo y como colofón tu precioso poema.
Qué más se puede pedir? ..sólo que de una vez la memoria aguante a recordar hechos como este para que no vuelvan a repetirse.
excelente amigo Antonio..me ha gustado mucho pasar por esta maravilla.
Todo un alarde de maestria en todos los sentidos.
estrellas y besos a montones.
 
Precioso documento -relato sobre esas mujeres que fueron fusiladas.
Bien documentado ,con un relato bellisimo y como colofón tu precioso poema.
Qué más se puede pedir? ..sólo que de una vez la memoria aguante a recordar hechos como este para que no vuelvan a repetirse.
excelente amigo Antonio..me ha gustado mucho pasar por esta maravilla.
Todo un alarde de maestria en todos los sentidos.
estrellas y besos a montones.
Muchas gracias amiga Pilar por tú generoso y amable comentario sobre estas humildes letras, viniendo de vos es un honor.
Un abrazo.
 
Última edición:
Buen trabajo, amigo Antonio, te felicito tanto por el relato como por las décimas en las que resumes tu oposición a tales desmanes, desgraciadamente seguimos con los dos bandos siempre enfrentados esperando no salte la chispa que conduzca a otros sangrientos enfrentamientos...::barf::

Dos o tres faltas de ortografía indican que no revisas bien lo escrito, claro que con tan larga composición a cualquiera se le escapan...:::sonreir1:::

th_Delfin1.gif
 
Buen trabajo, amigo Antonio, te felicito tanto por el relato como por las décimas en las que resumes tu oposición a tales desmanes, desgraciadamente seguimos con los dos bandos siempre enfrentados esperando no salte la chispa que conduzca a otros sangrientos enfrentamientos...::barf::

Dos o tres faltas de ortografía indican que no revisas bien lo escrito, claro que con tan larga composición a cualquiera se le escapan...:::sonreir1:::


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Casualmente, apreciado Maestro, hoy es un buen día para reflexionar y valorar lo que entre todos hemos conseguido y es ni más ni menos que la convivencia y el respeto a lo diferente sin por eso perder nuestros valores ni nuestras ideas, intentando conseguir como dijo tu paisano Francisco Tomas y Valiente "El todo por encima siempre de las partes" Esto ya aplicado al resto del mundo es una utopía, aunque las utopías están para hacerlas realidad.
Muchas gracias por tú siempre apreciada crítica y por tú amabilidad al comentar este humilde relato.
 
Última edición:
Amigo Antonio, me dejaste el corazón encojidito con la pena, no conocía la historía como no conocemos la gran mayoría de las atrocidades que se cometieron en nombre de los ideales, malditos ideales que llevan a hacer semejantes cosas.
Precioso escrito si pudieran leerte esas trece rosas estarían orgullosas de ti.
Un abrazo, con cariño. Alba
 
Amigo Antonio, me dejaste el corazón encojidito con la pena, no conocía la historía como no conocemos la gran mayoría de las atrocidades que se cometieron en nombre de los ideales, malditos ideales que llevan a hacer semejantes cosas.
Precioso escrito si pudieran leerte esas trece rosas estarían orgullosas de ti.
Un abrazo, con cariño. Alba
Apreciada y estimada Alba, no sabes la alegría que me da verte por mis humildes letras, espero y deseo que estés totalmente restablecida.
Sinceramente pienso que los ideales como su propio nombre indica, no son malos, pues realmente, ¿quién no tiene algún tipo de ideal?, lo malo de ellos son los que lo manipulan para su beneficio propio a costa de utilizar los valores que de ellos emanan, para engañar y aprovecharse de sus semejantes.
Muchas gracias por tan gentil comentario.
Un abrazo.
 
Última edición:
Perplejidad ante tanta injusticia, documentada y hermosamente bien versada. Impacta y en el silencio de la lectura, se respeta al adiós cruel de las doce rosas rojas, junto a la azul.

Mis aplausos por cómo has sabido expresar lo incomprensible de la historia, el dolor y desgarro y sobre todo, por mostrar un alma tan humana, al llorarlas.
Traer a la memoria estos hechos, es proclamar la libertad de pensar diferente sin el injusto final de la muerte.
Mis estrellas y un abrazo, Antonio.
 
Vuelvo a leer esta triste historia, que como lo apunté en mi primer comentario, algo parecido sucedió en mi país; hace muchos años, con un gobernador a quien fusilaron sin justa causa, él escribió una carta parecida a su esposa, creo que no escapa ningún sistema a esas atrocidades. Un gran tabajo los versos al pie de esta melancólica y dolida historia que nos dejas conocer a quienes no la conocíamos.
Saludos cordiales
Ligia
 
Perplejidad ante tanta injusticia, documentada y hermosamente bien versada. Impacta y en el silencio de la lectura, se respeta al adiós cruel de las doce rosas rojas, junto a la azul.

Mis aplausos por cómo has sabido expresar lo incomprensible de la historia, el dolor y desgarro y sobre todo, por mostrar un alma tan humana, al llorarlas.
Traer a la memoria estos hechos, es proclamar la libertad de pensar diferente sin el injusto final de la muerte.
Mis estrellas y un abrazo, Antonio.
Así es estimada Filan, ese es el deseo de muchos.
Muchas gracias por tan amable comentario y por tú paso por mis letras.
Un abrazo.
 
Última edición:
Ligia Calderón Romero;2568623 dijo:
Vuelvo a leer esta triste historia, que como lo apunté en mi primer comentario, algo parecido sucedió en mi país; hace muchos años, con un gobernador a quien fusilaron sin justa causa, él escribió una carta parecida a su esposa, creo que no escapa ningún sistema a esas atrocidades. Un gran tabajo los versos al pie de esta melancólica y dolida historia que nos dejas conocer a quienes no la conocíamos.
Saludos cordiales
Ligia
Muchas gracias amiga Ligia por tan amable comentario y por tú apreciado paso por estas humildes letras.
Un abrazo.
 
Última edición:
He leido tu escrito con interes y mucho respeto. He podido entender su contenido quizas mas que otros. Es doloroso toda epoca donde gobierna la ambicion, el militarismo, dictadura, egoismo, etc., etc., todos persiguiendo un idealismo disfrazado a la conveniencia individual de aquel que impone su autoridad acabando con la vida de aquellos que se oponen a su vision... si asi se puede llamar "vision". Gracias por darme la oportunidad de pasar por este escrito - una leccion de vida que en ocasiones y para muchos pasa desapercibida. Un saludo con mucho respeto. Paloma2 - CRIS
 
Don Antonio, don Nieto, Don Bruna... Don Antonio Nieto Bruna, ya me has hecho tuya. Yo he estado en la valla de ese cementerio y he llorado allí igual que al leer tu trabajo de "nunca olvides". No por ellas, pues creo que conozco su espíritu y no lo hubieran querido, sino por la existencia de psicópatas capaces de asesinar la belleza. Pudiera parecer que, por mi edad, aquello no me afecta... pero sí lo hace, y mucho. Gracias, de corazón, por la rosa azul (si tú me lo pidieras, hasta dejaría de fumar, je, je...)
Mis doce rosas siempre olerán a vino, a vida, a risas, a amor...
Desde lo más honde de mis entrañas, sigo gritando: ¡Nunca más...!
 
Don Antonio, don Nieto, Don Bruna... Don Antonio Nieto Bruna, ya me has hecho tuya. Yo he estado en la valla de ese cementerio y he llorado allí igual que al leer tu trabajo de "nunca olvides". No por ellas, pues creo que conozco su espíritu y no lo hubieran querido, sino por la existencia de psicópatas capaces de asesinar la belleza. Pudiera parecer que, por mi edad, aquello no me afecta... pero sí lo hace, y mucho. Gracias, de corazón, por la rosa azul (si tú me lo pidieras, hasta dejaría de fumar, je, je...)
Mis doce rosas siempre olerán a vino, a vida, a risas, a amor...
Desde lo más hondo de mis entrañas, sigo gritando: ¡Nunca más...!
 
He leido tu escrito con interes y mucho respeto. He podido entender su contenido quizas mas que otros. Es doloroso toda epoca donde gobierna la ambicion, el militarismo, dictadura, egoismo, etc., etc., todos persiguiendo un idealismo disfrazado a la conveniencia individual de aquel que impone su autoridad acabando con la vida de aquellos que se oponen a su vision... si asi se puede llamar "vision". Gracias por darme la oportunidad de pasar por este escrito - una leccion de vida que en ocasiones y para muchos pasa desapercibida. Un saludo con mucho respeto. Paloma2 - CRIS


Gracias a ti Cris por pasar por estas cuatro letras que como indico en su preámbulo, son además de para honrar su memoria para poner mi grano de arena en hacer presente a estas heroínas que como muchos, dieron sus vidas para la libertad y para que algún día alguien las recordasen sin sufrir ningún tipo de censura por ello. Como tu bien sabes las dictaduras sean del signo que sean no son buenas, por lo que deseo fervientemente junto a ti, que se terminen todas lo antes posible.
Un abrazo.
 
Don Antonio, don Nieto, Don Bruna... Don Antonio Nieto Bruna, ya me has hecho tuya. Yo he estado en la valla de ese cementerio y he llorado allí igual que al leer tu trabajo de "nunca olvides". No por ellas, pues creo que conozco su espíritu y no lo hubieran querido, sino por la existencia de psicópatas capaces de asesinar la belleza. Pudiera parecer que, por mi edad, aquello no me afecta... pero sí lo hace, y mucho. Gracias, de corazón, por la rosa azul (si tú me lo pidieras, hasta dejaría de fumar, je, je...)

Mis doce rosas siempre olerán a vino, a vida, a risas, a amor...
Desde lo más hondo de mis entrañas, sigo gritando: ¡Nunca más...!

Ten cuidado con el uso de las palabras mi estimada y apreciada Susi, que tengo a mi esposa detrás viendo los comentarios y es muy celosa, ja,ja,ja, aunque ya sabes que no hay palabra mal dicha sino mal interpretada. No me hagas caso, hoy me he despertado chistoso, es lo bueno de haber pasado el mono del tabaco hace veinte años.
Bueno poniéndonos ya algo más serios. Es lo menos que se debe hacer por todos aquellos que hace tantos años dieron su vida en luchar por la libertad y aunque mi homenaje es muy pequeño, al menos me queda la satisfacción de aportar mi humilde chispa para mantener la llama viva de estas heroínas y muchas y muchos más que quedan sus nombres anónimos y todavía enterrados en cunetas, gracias a esos herederos que creen que la memoria histórica es solo Cuelga Muros y Paracuellos.
Un abrazo.
 
Muy buen trabajo Antonio, te han quedado unos excelentes versos en memoria de aquellas que murieron asesinadas tan solo por defender una idea. Un abrazo y estrellas.
 
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UNA ROSA AZUL ENTRE DOCE ROSAS ROJAS
Un pueblo que olvida su pasado está condenado a repetirlo.

Prólogo
Quiero hacer un humilde homenaje a trece almas inocentes que cometieron, unas el delito de ser miembros de las Juventudes Comunistas y de las Juventudes Socialistas y otra, el delito de enamorarse de un pianista militante del Partido Comunista.
Quiero hacerlo en forma de carta de despedida de una de las heroínas cruelmente ejecutadas. Intentando imaginar desde una perspectiva ya lejana esos últimos momentos de la vida de una de las Trece Rosas, que por el dantesco contrasentido en que fue condenada me llegó ha impactar más aún si cabe.
Posteriormente a un primer escrito. Recopilé más información y pude comprobar la existencia de dos cartas, una de Julia Conesa Conesa y otra la de la protagonista de este relato Blanca Visac Vázquez, las cuales adjunto a continuación.

Carta de Julia Conesa Conesa a su madre y hermanos.
"Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no me lloréis nadie .Salgo sin llorar. Me matan inocente, pero muero como debe morir una inocente. Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija, que ya jamás te podrá besar ni abrazar. Que mi nombre no se borre de la historia".

Con el permiso de Julia a continuación expongo por ella unos versos aportando mi grano de arena, para que se cumpla su última voluntad y no se pierda su memoria de la historia.

Cuándo la parca me cese
ni misas ni ofrendas quiero
de algún amigo prefiero
a mi recuerdo aludiese,
no hagáis plañir de llorona
ni lisonjas que engalanen
ésta mi humilde persona
con frases donde me ufanen
puestas en verde corona
cuándo las almas me ganen.

El día que yo me vaya
quedará aquí mi bagaje
ligero y sin equipaje
libre dejo la atalaya,
en un único legado
sentimientos quedarán
si recuerdos se han dejado
eternos pervivirán
mientras no quede olvidado
en la memoria estarán.

Pasando del malestar
no dar palabras tristonas
que marchiten las coronas
en viaje a ningún lugar
pudriéndose mis temores
fría tumba han de dejar,
salid aromas de flores
libres volar al azar
mandarán al mundo olores
con sabor a verbo amar.

Pudiera que algún poeta
su cálamo haga mensaje
no sabré si el homenaje
hará mi estima más alta,
leviten al universo
y al cielo las alabanzas
que cubra cual yelmo el verso
de utopías y esperanzas
con el ser humano inmerso
en tantas desesperanzas.

Éste egocéntrico mundo
falto de mucha esperanza
dejaré con la confianza
de que no todo es inmundo,
no quiero ver homenajes
cuando con trance me aparte,
las estrellas en sus viajes
reciten al orbe su arte
rapsodias en los mensajes
de aquéllas que han de velarte.


Carta de Blanca Visac Vázquez a su hijo.
"Voy a morir con la cabeza alta (.) Solo te pido (.) que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor (.) Hijo, hijo, hasta la eternidad (.)"

Entrada
Aunque basado en hechos reales, el relato está realizado desde el más escrupuloso de los respetos, a unos personajes que quedarán en la historia, para unos como algo en donde fijarnos y así no volver a cometer los mismos errores, para otros como una mancha en sus conciencias, que por mucho que la quieran borrar argumentando que en una guerra todos cometen atrocidades, ésta no la borrarán por mucho que ahora se pongan la máscara de demócratas; La muerte provocada no tiene ningún tipo de justificación, pero no es lo mismo matar por enajenación, en arrebato seguido de arrepentimiento o en el fragor de una batalla, a la venganza y la masacre sistematizada del vencido. Una vez concluida una guerra cualquier salvaje represión ejercida sobre el bando perdedor, tiene carácter de crímenes de lesa humanidad. Aunque la justicia sea ciega y lenta. La memoria, el tiempo y la historia, por mucho que está sea de los vencedores, pondrá a cada cual en su sitio.
A la memoria de Las Trece Rosas: Blanca Visac Vázquez, Julia Conesa Conesa, Pilar Bueno Ibáñez, Martina Barroso García, Carmen Barrero Agüero, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García, Luisa Rodriguez de la Fuente.

Epílogo
Madrid 5 de Agosto de 1939
Mi bien amado y querido hijo del alma, el motivo de esta carta es para despedirme de ti.
La sinrazón y la locura han querido que con todo el dolor de mi corazón tenga hoy que decirte adiós, con la esperanza y la seguridad de que esta despedida, no será para siempre; Algún día, espero que lejano, nos volvamos a encontrar en la eternidad.
¡Hay tantas cosas que te quisiera decir, pedir y aconsejar! Que no sabría por cual comenzar; Comenzaré diciéndote que no guardes rencor y que perdones a mis verdugos.
Acogiéndome a las santas palabras de Jesucristo, digo sin ningún resentimiento que no saben lo que hacen, yo les he perdonado y rezaré esta madrugada en capilla por ellos, por la salvación de sus almas y por que la vida les depare un porvenir, el cual a mí me niegan.
Quiero que te quedes con la certeza, la seguridad y el orgullo de que tu madre nunca hizo el mínimo daño a nadie y cuando escuches o leas todos los infundíos, que se dirán con respecto al desgraciado incidente de Talavera de la Reina, por el cual me condenan, acuérdate de estas sinceras palabras que te dejo a las puertas de la casa del Redentor, el único que finalmente nos acogerá y juzgará con total ecuanimidad y clemencia.
Y ya sin tiempo para poder expresar todo lo que contiene mi corazón, sólo quiero que sepas, que en la tapia del cementerio donde seré ejecutada, quedarán doce rosas rojas como los ideales de mis compañeras y otra azul con los ideales por los que aposté en conciencia y los que contradictoriamente me llevan a la muerte.
Sin otro particular y rogando a Dios para que te dé una larga vida, saludable en paz y bienestar. Se despide de ti, tu madre, quien dará el último suspiro pensando en ti.


Del efímero pasado

¿Piensas que pasó el dolor?
Historia y calma contó
el pretérito ocultó
la guerra y el deshonor.
Dejando la sinrazón
enquistada en su agonía
injusticia y desazón
ganando la cobardía
el dolor y cerrazón
el vencido maldecía.

Sin dar reconciliación
los que piensan que ganaron
después de guerra dejaron
muerte con desolación.
Brava sangre derramada
la piel de toro pintó
quedó en la mitad centrada
mancha, antaño oro portó
amarilla supurada
color podrido brotó.

Es del mundo ciudadano
sin renegar la razón
orgulloso el corazón
de este país tan mundano.
Quien pasado no asumió
error podrá cometer
igual que antaño eximió
no quisieron ni saber
con su silencio asintió
diferencias que exponer.

Quien tiene mucha altivez
mucho le puede sobrar
a su ombligo ha de mirar
nunca se vera su nuez.
Sin querer que la paciencia
sanase la contusión
lamiendo con insistencia
vieja maltrecha aflicción,
no remuerde su conciencia
no conmueve a la razón.

Aunque seamos capaces
de nuestros errores ver
¿Olvidarán ese haber
sin vaguedades voraces?
Los que nunca asumirán
esas culpas ya pasadas
sinsabores purgarán
a las almas ultrajadas
sin querer se olvidarán.
Son silentes sus moradas.






Antonio Nieto Bruna
Copyright ©


Fuentes de la documentación utilizada para realizar el relato:
http://es.wikipedia.org/wiki/Las_Trece_Rosas
http://www.rojoyazul.net/civilis/represion/trece_rosas.htm



UFFFFFFFFFFFFFFF, amigo Antonio, terminé con los ojos nublados por las lágrimas.

Conocía esa historia, ya desde antes de que fuese a ver la película que sobre las 13 rosas se hizo; por eso precisamente fui a verla.

Tu homenaje es maravilloso, y las ha hecho vivir de nuevo, pues viven por siempre en la memoria colectiva, que, aunque, adormecida, no está muerta.

Y tus poemas como tributo son conmovedores. Ufffffffffff, me has emocionado.

Y claro que sé que en Madrid se ha luchado tanto o mas que en Catalunya por la libertad y contra el fascismo.
Solo los nacionalistas catalanistas (que son mas fascistas que los fascistas a los que dicen combatir) se miran el ombligo creyendose mas que los demás, mas listos, mas cultos, casi mejor raza (¡¡¡horror!!), y mastican la palabra Madrid con desprecio, sin tener ni puñetera idea (porque no quieren tenerla para que no se les desmonte la falacia en la que viven) de la resitencia de los madrileños a las tropas franquistas, mucho mas enconada que la que hubo en Catalunya. Ni saber nada de los movimientos progresitas habidos en Madrid desde hace 40 años. Bueno, esos, son solo una porción de los catalanes, importante, por desgracia, pero no son mayoría.

Un enorme abrazo. Y mis estrellas y repu
 
UFFFFFFFFFFFFFFF, amigo Antonio, terminé con los ojos nublados por las lágrimas.

Conocía esa historia, ya desde antes de que fuese a ver la película que sobre las 13 rosas se hizo; por eso precisamente fui a verla.

Tu homenaje es maravilloso, y las ha hecho vivir de nuevo, pues viven por siempre en la memoria colectiva, que, aunque, adormecida, no está muerta.

Y tus poemas como tributo son conmovedores. Ufffffffffff, me has emocionado.

Y claro que sé que en Madrid se ha luchado tanto o mas que en Catalunya por la libertad y contra el fascismo.
Solo los nacionalistas catalanistas (que son mas fascistas que los fascistas a los que dicen combatir) se miran el ombligo creyendose mas que los demás, mas listos, mas cultos, casi mejor raza (¡¡¡horror!!), y mastican la palabra Madrid con desprecio, sin tener ni puñetera idea (porque no quieren tenerla para que no se les desmonte la falacia en la que viven) de la resitencia de los madrileños a las tropas franquistas, mucho mas enconada que la que hubo en Catalunya. Ni saber nada de los movimientos progresitas habidos en Madrid desde hace 40 años. Bueno, esos, son solo una porción de los catalanes, importante, por desgracia, pero no son mayoría.

Un enorme abrazo. Y mis estrellas y repu


Muchas gracias estimado Virtus por pasarte por este humilde homenaje, hecho a estas heroínas, yo tuve la suerte de ver la película hace relativamente poco en televisión, después de hacer el escrito y también me conmovió y bueno la verdad que al ser un hecho histórico no hay mucha diferencia, aunque lógicamente una en un sentido profesional y muy bien realizada y este escrito hecho por un aficionado, auque intentando ponerme en su situación, algo que ahora que no nos lee nadie, me costó alguna lagrima.
Ya se que la lucha fue en todos los territorios de esta piel de toro, discúlpame el sarcasmo del comentario, pero tú lo has explicado muy bien, capullos y buenas gentes los hay en todos los lados y lugares.
Un fuerte abrazo, amigo.
 
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