darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
En memoria a los poetas suicidas.
Dulce realidad envenenada,
enseñas al desahucio a reír,
versos confeccionados en hemorragias internas.
Diafragma que contiene el fluido cansino de tu palpitar.
Inculcas dolor y asombro.
Grimorio te toca con su flauta de oro melodías funestas,
se satura la biosfera con energía contaminante.
Tu aflicción se expresa en nociones cercanas al frenesí.
Tu pluma no desahoga en versos tu murria,
te hostigas del silencio.
Un suplicio desgarrador se esconde en la caja
del hermetismo social.
Quieres pasar a la historia
y no te alcanza con el legado
de versos acumulados,
líneas que otros lloran,
lágrimas fúlgidas,
llanto que calcina tu rostro
y que ahoga el amparo consolador de congojas.
Paredes pulverizan tus ánimos,
ahorcamiento de sonrisas,
balazo de sonidos,
puñalada de vacío,
sobredosis de quebrantos.
Una mosca herida deambula en la sanguaza,
pútrida existencia sonriente.
Se activa tu sistema inicuo
y banal,
no te acepta la divinidad
porque te arrancaste la vida
en un instante.
enseñas al desahucio a reír,
versos confeccionados en hemorragias internas.
Diafragma que contiene el fluido cansino de tu palpitar.
Inculcas dolor y asombro.
Grimorio te toca con su flauta de oro melodías funestas,
se satura la biosfera con energía contaminante.
Tu aflicción se expresa en nociones cercanas al frenesí.
Tu pluma no desahoga en versos tu murria,
te hostigas del silencio.
Un suplicio desgarrador se esconde en la caja
del hermetismo social.
Quieres pasar a la historia
y no te alcanza con el legado
de versos acumulados,
líneas que otros lloran,
lágrimas fúlgidas,
llanto que calcina tu rostro
y que ahoga el amparo consolador de congojas.
Paredes pulverizan tus ánimos,
ahorcamiento de sonrisas,
balazo de sonidos,
puñalada de vacío,
sobredosis de quebrantos.
Una mosca herida deambula en la sanguaza,
pútrida existencia sonriente.
Se activa tu sistema inicuo
y banal,
no te acepta la divinidad
porque te arrancaste la vida
en un instante.