Huyendo del fango en el que se había convertido su vida, ÉL la encontró a ELLA, sonriente, alegre y colmada de sueños.
Se amaron, y poco a poco carcomieron sus almas, arrancando el sarro que cubría sus huesos, "TIC, TIC, CRACK", volviendo sus ojos opacos, desfigurando su sonrisa, depostillando...