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Las letras, poeta: no tienen dueño,
van ciegas en su giróscopo blanco,
como la luna artera del barranco;
azarosa sonámbula del sueño.
Como la fragua de rojizo leño
que Hefesto con su feo perfil franco
soplo de su yunque de fierro manco
para las musas de turbado ceño.
Así cantan, así...