Me desperté arropado por un mando de sudor frío,
el silencio era cuantitativo con la madrugada.
La oscuridad que rastrilla las pestañas
y en las pupilas se astillan un par de lágrimas.
Me desperté buscándote, quizá porque dormí pensándote
y en mi sueño, esta mente mecanografió tu rostro.
En la...