Tanya
Poeta recién llegado
La delgada línea que nos une a través del vacío,
ecos resuenan en las paredes del pensamiento,
estamos cara a cara, el respirar, la realidad.
Suman hojas del calendario, volátiles, frágiles, tan ingenuos…
aguarda que el corazón quiere gritar pero no puede,
reposan suspiros en el aire.
Tocar con las manos aquello que se derrite entre ranuras,
volvamos al cero, dónde siempre nos espera,
frente a uno mismo, donde todo empieza, siempre.
Agrietado el tiempo, siempre espera, cansado…
Sabe donde esta y lo que busca, no lo encuentra o no sabe donde buscar,
o no le dejan encontrar.
No olvida nunca quién es, se volatiliza el temor,
indescriptible inmensidad que hace temblar todo, siempre,
no olvida como volver al cero, a la sonrisa.
ecos resuenan en las paredes del pensamiento,
estamos cara a cara, el respirar, la realidad.
Suman hojas del calendario, volátiles, frágiles, tan ingenuos…
aguarda que el corazón quiere gritar pero no puede,
reposan suspiros en el aire.
Tocar con las manos aquello que se derrite entre ranuras,
volvamos al cero, dónde siempre nos espera,
frente a uno mismo, donde todo empieza, siempre.
Agrietado el tiempo, siempre espera, cansado…
Sabe donde esta y lo que busca, no lo encuentra o no sabe donde buscar,
o no le dejan encontrar.
No olvida nunca quién es, se volatiliza el temor,
indescriptible inmensidad que hace temblar todo, siempre,
no olvida como volver al cero, a la sonrisa.