Ave Gar
Poeta recién llegado
Como una noche de santos
las estrellas nos vigilan,
meciéndose sin esperar ojos
mirando, absortos a su movimiento.
Las estrellas brillan sin tener
para quién, brillan porque
brillaron sin saber donde su luz
iría a parar, si sería vista.
Porque hace mil años no estuve aquí,
pero la luz de otras lumbreras
fue fijada en el mismo espacio
y fue vista por alguien más.
Otra noche de santos vendrá en mil
años, y no estaré para saberlo,
pero brillantes esas luces etéreas
estarán gobernando sobre nadie
y al mismo tiempo, sobre cada hombre.
Las parejas del puente del Paraná
vigilan sus ojos, a veces ignorados
por las estelas que deja el barco pesquero
o el yate ebrio de primavera.
Otras personas van por la alegría
de la noche, de un fin de semana
que inicia y una fiesta que parece
no acabar.
Y estoy también para mi glotonería
con el fernet en la mano y la soda
en la mochila casi rota. Buscaré
amigos a quien llamar.
El rio refleja mil estrellas deformes
y ningún rostro es parte del paisaje
líquido del espejo difuso. Saltaré para
unirme a las estrellas del agua, espero
aprender a nadar y así vagar entre ellas.
las estrellas nos vigilan,
meciéndose sin esperar ojos
mirando, absortos a su movimiento.
Las estrellas brillan sin tener
para quién, brillan porque
brillaron sin saber donde su luz
iría a parar, si sería vista.
Porque hace mil años no estuve aquí,
pero la luz de otras lumbreras
fue fijada en el mismo espacio
y fue vista por alguien más.
Otra noche de santos vendrá en mil
años, y no estaré para saberlo,
pero brillantes esas luces etéreas
estarán gobernando sobre nadie
y al mismo tiempo, sobre cada hombre.
Las parejas del puente del Paraná
vigilan sus ojos, a veces ignorados
por las estelas que deja el barco pesquero
o el yate ebrio de primavera.
Otras personas van por la alegría
de la noche, de un fin de semana
que inicia y una fiesta que parece
no acabar.
Y estoy también para mi glotonería
con el fernet en la mano y la soda
en la mochila casi rota. Buscaré
amigos a quien llamar.
El rio refleja mil estrellas deformes
y ningún rostro es parte del paisaje
líquido del espejo difuso. Saltaré para
unirme a las estrellas del agua, espero
aprender a nadar y así vagar entre ellas.