Lautaro Berná
Poeta recién llegado
Esta melodía me lo volvio a mostrar
las cadenas de unos y las alas de otros algunos las compraron
otros las contruyen
los más ni las ven.
Algunos cantan, otros callan.
algunos escriben, otros susurran.
Todos sufrimos el mismo mal.
Todos sabemos de que habló,
convive la libertad y la desgracia
tan juntas.
Que me parece
todo una desgracia
Su indiferencia y su alegría,
nuestras penas, nuestro esfuerzo
su tiempo libre y su disfrute.
nuestro sudor, sus bolsillos.
todo allí en el mismo sitio
parece que nadie lo ve.
pero es peor,
en ello podria haber
cierta inociencia.
Es la abnecia obligada.
Quien recuerde muere.
Qué llevaré sobre mi espalda?
no lo sé,
o si,
el orgullo
no me deja gritarlo!
Lo que si sé,
es lo que llevo dentro
No me lo podrán robar,
No los dejaré.
No seré como ustedes.
No quiero odiar.
Por eso quizás,
debería morir,
reventar mis cadenas
fundirlas y de ellas contruir las alas
con las que me cubrire
de su sobervia, de sus balas
de su dominio sobre este cuerpo
que Dios,
me regalo para mi.
No para tus disignios podridos,
ni para tus ganancias vacías
No hay mas rima aquí,
que la rabia,
me habita y la mastico.
Pero floreceré,
seré la flor de loto
en tu pantano.
Te veré caer
entre tus oropeles
solo,
siempre solo
aún en compañia.
Porque saber lo que es el amor
no te dejaría hacer jamás
lo que haz hecho.
Tengo mi escudo y mi espada
que se llama Amor
luchare contra ti,
contra tu imperio,
lucharé,
por que soy un hombre libre
a pesar de que puedas ver mis cadenas.
He decretado
mi muerte y mi libertad.
En mi testamento
no dejo más
que un grito
para quien lo pueda oír,
vive y muere por tu libertad.
Ese día te llegará,
y la luz será para todos.
las cadenas de unos y las alas de otros algunos las compraron
otros las contruyen
los más ni las ven.
Algunos cantan, otros callan.
algunos escriben, otros susurran.
Todos sufrimos el mismo mal.
Todos sabemos de que habló,
convive la libertad y la desgracia
tan juntas.
Que me parece
todo una desgracia
Su indiferencia y su alegría,
nuestras penas, nuestro esfuerzo
su tiempo libre y su disfrute.
nuestro sudor, sus bolsillos.
todo allí en el mismo sitio
parece que nadie lo ve.
pero es peor,
en ello podria haber
cierta inociencia.
Es la abnecia obligada.
Quien recuerde muere.
Qué llevaré sobre mi espalda?
no lo sé,
o si,
el orgullo
no me deja gritarlo!
Lo que si sé,
es lo que llevo dentro
No me lo podrán robar,
No los dejaré.
No seré como ustedes.
No quiero odiar.
Por eso quizás,
debería morir,
reventar mis cadenas
fundirlas y de ellas contruir las alas
con las que me cubrire
de su sobervia, de sus balas
de su dominio sobre este cuerpo
que Dios,
me regalo para mi.
No para tus disignios podridos,
ni para tus ganancias vacías
No hay mas rima aquí,
que la rabia,
me habita y la mastico.
Pero floreceré,
seré la flor de loto
en tu pantano.
Te veré caer
entre tus oropeles
solo,
siempre solo
aún en compañia.
Porque saber lo que es el amor
no te dejaría hacer jamás
lo que haz hecho.
Tengo mi escudo y mi espada
que se llama Amor
luchare contra ti,
contra tu imperio,
lucharé,
por que soy un hombre libre
a pesar de que puedas ver mis cadenas.
He decretado
mi muerte y mi libertad.
En mi testamento
no dejo más
que un grito
para quien lo pueda oír,
vive y muere por tu libertad.
Ese día te llegará,
y la luz será para todos.