Lourdes C
POETISA DEL AMOR
12.43 - SER MADRE
Lo más hermoso en la vida
es el convertirse en madre,
sin menospreciar al padre
porque su ayuda va incluida.
Cuando está en el vientre el hijo
no pasa frío ni penas,
solo escucha cosas buenas
porque hasta Dios lo bendijo.
Al nacer es otra cosa
cuando ella mira sus ojos
y hasta se pone de hinojos
pues ser madre es cosa hermosa.
Pasa el tiempo y va creciendo
el hijo con sus problemas
y la madre entre dilemas
no entiende que está ocurriendo.
Recuerda cuando pequeño
sus besos y su sonrisa,
como caricia de brisa
y su corazón risueño.
Cuando un hijo cae en cama
la madre se pasa en vela,
su figura cual estela
pues a ese ser mucho lo ama.
A Dios Padre ella le pide
que un milagro le conceda,
que del corazón proceda
porque nada se lo impide.
Cuando el milagro no ocurre
se lamenta y llora a mares
y sufre grandes pesares
mientras el tiempo transcurre.
Al hijo brinda consuelo
con besos y con abrazos,
que se convierten en lazos
tan profundos como el cielo.
Para una madre es muy triste
ver a sus hijos sufriendo
y siente el alma muriendo
pues su sufrir no resiste.
Si un día sus hijos la hieren,
un gran dolor en el pecho
la lastima, no hay derecho
y piensa que no la quieren.
Ya me voy, no me despido
pues a mis hijos adoro,
cuando ellos sufren yo lloro
y al cielo por ellos pido.
Cuando los miro sonriendo
hay felicidad en mi alma
y por la vida con calma
siempre los voy bendiciendo.
La madre es un ser sagrado
y los hijos bendición,
hoy elevo una oración
por ese ser abnegado.
Lourdes C
Abril 26, 2015
Lo más hermoso en la vida
es el convertirse en madre,
sin menospreciar al padre
porque su ayuda va incluida.
Cuando está en el vientre el hijo
no pasa frío ni penas,
solo escucha cosas buenas
porque hasta Dios lo bendijo.
Al nacer es otra cosa
cuando ella mira sus ojos
y hasta se pone de hinojos
pues ser madre es cosa hermosa.
Pasa el tiempo y va creciendo
el hijo con sus problemas
y la madre entre dilemas
no entiende que está ocurriendo.
Recuerda cuando pequeño
sus besos y su sonrisa,
como caricia de brisa
y su corazón risueño.
Cuando un hijo cae en cama
la madre se pasa en vela,
su figura cual estela
pues a ese ser mucho lo ama.
A Dios Padre ella le pide
que un milagro le conceda,
que del corazón proceda
porque nada se lo impide.
Cuando el milagro no ocurre
se lamenta y llora a mares
y sufre grandes pesares
mientras el tiempo transcurre.
Al hijo brinda consuelo
con besos y con abrazos,
que se convierten en lazos
tan profundos como el cielo.
Para una madre es muy triste
ver a sus hijos sufriendo
y siente el alma muriendo
pues su sufrir no resiste.
Si un día sus hijos la hieren,
un gran dolor en el pecho
la lastima, no hay derecho
y piensa que no la quieren.
Ya me voy, no me despido
pues a mis hijos adoro,
cuando ellos sufren yo lloro
y al cielo por ellos pido.
Cuando los miro sonriendo
hay felicidad en mi alma
y por la vida con calma
siempre los voy bendiciendo.
La madre es un ser sagrado
y los hijos bendición,
hoy elevo una oración
por ese ser abnegado.
Lourdes C
Abril 26, 2015