Esther Cid
Poeta recién llegado
Ese día cambiaría mi mundo
la dueña de mi ser me diría todo
la verdad más oscura de mi creación
algo que por muchos años callaría
por mi bien, pero su opinión
cambio aquel día.
Esa mañana se volvió gris
sus ojos parecían tener un lago,
algo le amarraba su garganta
un nudo inmenso que no podía
controlar al ver a su pequeña
a la que le diría todo.
Te contare una historia,
no comprendía esa parte ,
me susurraba al oído perdóname,
todo me lo dijo en una frase
“tú eres solamente mía “
Mi cuerpo se desvanecía,
mi corazón estaba herido
de la peor manera, quería
gritar pero no sabia los motivos
solo la abrace fuertemente
y con una mirada dije todo.
Ella es lo más lindo para mi,
no me importa el pasado,
solo quiero vivir mi presente,
y conocer a esa verdad,
tengo esa necesidad
preséntamelo.
Y así fue, acepto,
nos conocimos, dos extraños
con adn igual, pero con historias
diferentes y pasado, no era quien
para juzgar, me abrazo fuertemente
nunca había sentido eso
Mi corazón latía tan rápido
un amor limpio, transparente como el agua,
me sentía protegida en sus brazos,
me dijo perdón todo cambiara
tu eres mi pequeña niña convertida
en una gran señorita.
la dueña de mi ser me diría todo
la verdad más oscura de mi creación
algo que por muchos años callaría
por mi bien, pero su opinión
cambio aquel día.
Esa mañana se volvió gris
sus ojos parecían tener un lago,
algo le amarraba su garganta
un nudo inmenso que no podía
controlar al ver a su pequeña
a la que le diría todo.
Te contare una historia,
no comprendía esa parte ,
me susurraba al oído perdóname,
todo me lo dijo en una frase
“tú eres solamente mía “
Mi cuerpo se desvanecía,
mi corazón estaba herido
de la peor manera, quería
gritar pero no sabia los motivos
solo la abrace fuertemente
y con una mirada dije todo.
Ella es lo más lindo para mi,
no me importa el pasado,
solo quiero vivir mi presente,
y conocer a esa verdad,
tengo esa necesidad
preséntamelo.
Y así fue, acepto,
nos conocimos, dos extraños
con adn igual, pero con historias
diferentes y pasado, no era quien
para juzgar, me abrazo fuertemente
nunca había sentido eso
Mi corazón latía tan rápido
un amor limpio, transparente como el agua,
me sentía protegida en sus brazos,
me dijo perdón todo cambiara
tu eres mi pequeña niña convertida
en una gran señorita.