MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
Parece que este sentir sonoro y de tristeza
no busca claudicar nuestra eterna soledad.
Parece que ella nos llama con tal necesidad
para deambular en su tumultuosa fortaleza.
Parece que nos hace falta perder la cabeza
en medio de la duda, como si la prioridad
de ésta, fuera nuestra resentida debilidad
que nos ama por encima de la extrañeza.
Parece que mis suspiros y a sus atributos,
acariciaron la eterna alameda del corazón
mientras lloviznaba ahí dentro en minutos
cuando me amedrentaba toda justa razón
de ser, y parece que aquellos resolutos
versos volvían a abordar mi respiración.
MARIANNE.-DENNISE
ODELL*
Parece que este sentir sonoro y de tristeza
no busca claudicar nuestra eterna soledad.
Parece que ella nos llama con tal necesidad
para deambular en su tumultuosa fortaleza.
Parece que nos hace falta perder la cabeza
en medio de la duda, como si la prioridad
de ésta, fuera nuestra resentida debilidad
que nos ama por encima de la extrañeza.
Parece que mis suspiros y a sus atributos,
acariciaron la eterna alameda del corazón
mientras lloviznaba ahí dentro en minutos
cuando me amedrentaba toda justa razón
de ser, y parece que aquellos resolutos
versos volvían a abordar mi respiración.
MARIANNE.-DENNISE
ODELL*