MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
Llamémosle desgracia a este destino
desangrante que acarició mi almohada.
Es por demás decir que no fui amada,
porque quede en este ajado camino.
Hoy mis labios beben el amargo vino
de la victoria, en la tristeza proclamada
que se posó desnuda cada fría alborada,
que aún a ciegas lejos de mí la imagino.
Hoy inhalé de su piel el último aliento
de la poesía, que en otros él equivale
la mitad de su valía en todo momento;
No llames a esto que es un tormento
para el amor, porque ninguno lo vale
cuando todo se lo lleva siempre el viento.
MARIANNE.-DENNISSE
ODELL
Llamémosle desgracia a este destino
desangrante que acarició mi almohada.
Es por demás decir que no fui amada,
porque quede en este ajado camino.
Hoy mis labios beben el amargo vino
de la victoria, en la tristeza proclamada
que se posó desnuda cada fría alborada,
que aún a ciegas lejos de mí la imagino.
Hoy inhalé de su piel el último aliento
de la poesía, que en otros él equivale
la mitad de su valía en todo momento;
No llames a esto que es un tormento
para el amor, porque ninguno lo vale
cuando todo se lo lleva siempre el viento.
MARIANNE.-DENNISSE
ODELL