16. LUCEROS
Luceros de la noche,
racimos de collares luminosos,
la Luna es vuestro broche:
Los cielos son hermosos
y encienden pensamientos lujuriosos.
Observo las estrellas,
lejanas en el tiempo y la distancia,
que son como doncellas:
Aromas con fragancia
de amores escondidos en la infancia.
A oscuras te abrazaba,
tus pechos exploraba con mis besos,
mi lengua te buscaba
los labios... tan traviesos.
Momentos de inocentes embelesos.
Desnuda te entregabas,
tus piernas recibían mis caricias,
y tú me contestabas
gimiendo mis delicias...
Pasiones juveniles sin malicias.
Fundidos en cadencias,
moviendo nuestros cuerpos suavemente,
carentes de experiencias,
gozando dulcemente,
hallábamos placeres lentamente.
Mis brazos, tus caderas...
Perdemos el control en un instante,
vaivenes que aceleras
el ritmo es trepidante:
El clímax sobreviene delirante.
Volcán en erupción.
Torrentes de letal felicidad.
¡Qué súbita eclosión!
¡Qué bella intensidad!
El negro de la noche es claridad...
Cogidos de la mano
seguimos contemplando los luceros...
Aquel primer verano,
tocados por el Eros,
los dardos de Cupido eran certeros.
xxx
Churrete
Luceros de la noche,
racimos de collares luminosos,
la Luna es vuestro broche:
Los cielos son hermosos
y encienden pensamientos lujuriosos.
Observo las estrellas,
lejanas en el tiempo y la distancia,
que son como doncellas:
Aromas con fragancia
de amores escondidos en la infancia.
A oscuras te abrazaba,
tus pechos exploraba con mis besos,
mi lengua te buscaba
los labios... tan traviesos.
Momentos de inocentes embelesos.
Desnuda te entregabas,
tus piernas recibían mis caricias,
y tú me contestabas
gimiendo mis delicias...
Pasiones juveniles sin malicias.
Fundidos en cadencias,
moviendo nuestros cuerpos suavemente,
carentes de experiencias,
gozando dulcemente,
hallábamos placeres lentamente.
Mis brazos, tus caderas...
Perdemos el control en un instante,
vaivenes que aceleras
el ritmo es trepidante:
El clímax sobreviene delirante.
Volcán en erupción.
Torrentes de letal felicidad.
¡Qué súbita eclosión!
¡Qué bella intensidad!
El negro de la noche es claridad...
Cogidos de la mano
seguimos contemplando los luceros...
Aquel primer verano,
tocados por el Eros,
los dardos de Cupido eran certeros.
xxx
Churrete