160.El Lirón Del Indio
Dolor en este pueblo sometido
que sufre su tortura valiente y resignado.
El rostro macilento y afligido
del Indio por el blanco derrotado
dibuja con arrugas su orgullo aniquilado.
Antaño era feliz y sonreía
cantaba a las montañas, cazaba en las praderas,
el agua del arroyo refulgía,
pastaba su rebaño en las laderas
viviendo los vergeles de eternas primaveras.
Extraños de otros mundos ocuparon
sus tierras generosas, su amor, y su alegría,
y pronto en avaricia sepultaron
la paz, y la amistad, y la armonía,
al tiempo que de penas el Indio sucumbía.
Así pensaba el viejo en la Reserva.
Un niño, mientras tanto, miraba sorprendido
la cara de un anciano que conserva
grandezas de un pasado florecido,
que yace en los recuerdos, inánime, extinguido.
xxx
Churrete
Dolor en este pueblo sometido
que sufre su tortura valiente y resignado.
El rostro macilento y afligido
del Indio por el blanco derrotado
dibuja con arrugas su orgullo aniquilado.
Antaño era feliz y sonreía
cantaba a las montañas, cazaba en las praderas,
el agua del arroyo refulgía,
pastaba su rebaño en las laderas
viviendo los vergeles de eternas primaveras.
Extraños de otros mundos ocuparon
sus tierras generosas, su amor, y su alegría,
y pronto en avaricia sepultaron
la paz, y la amistad, y la armonía,
al tiempo que de penas el Indio sucumbía.
Así pensaba el viejo en la Reserva.
Un niño, mientras tanto, miraba sorprendido
la cara de un anciano que conserva
grandezas de un pasado florecido,
que yace en los recuerdos, inánime, extinguido.
xxx
Churrete
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