MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
Ya no le escribes a la musa dormida,
solo tatúas versos al amor minimalista
que en el aire se volvió materialista,
ante las adversidad de ser prohibida.
Ya no le escribes al tabú de la vida,
que es más o menos tu ser idealista,
con el semblante triste e irrealista
que aguarda en una causa perdida.
Finge que solo fue otro gran error,
que tal poema para mí nunca existió
y que los sueños mueren con rencor.
Deja de divisar lo que en mi murió,
para salvaguardar este gran dolor
de un amor que jamás sobrevivió.
Marianne
solo tatúas versos al amor minimalista
que en el aire se volvió materialista,
ante las adversidad de ser prohibida.
Ya no le escribes al tabú de la vida,
que es más o menos tu ser idealista,
con el semblante triste e irrealista
que aguarda en una causa perdida.
Finge que solo fue otro gran error,
que tal poema para mí nunca existió
y que los sueños mueren con rencor.
Deja de divisar lo que en mi murió,
para salvaguardar este gran dolor
de un amor que jamás sobrevivió.
Marianne
Última edición: