MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
.....
Tengo la mirada estéril, herida
bajo el acojo de este frío puerto,
donde recojo espinas del huerto
cuando se avecina tu despedida.
La soledad asintió convencida,
de que el amor ya había muerto,
con una sola voz en el desierto
donde la caricia era incumplida.
Escribí versos por inercia, ante
tu partida, sobre las olas del mar
en su total quietud casi errante.
Así deberíamos vivir, sin amar
las causas perdidas del almirante
de mi poesía que suelo clamar.
Marianne
Tengo la mirada estéril, herida
bajo el acojo de este frío puerto,
donde recojo espinas del huerto
cuando se avecina tu despedida.
La soledad asintió convencida,
de que el amor ya había muerto,
con una sola voz en el desierto
donde la caricia era incumplida.
Escribí versos por inercia, ante
tu partida, sobre las olas del mar
en su total quietud casi errante.
Así deberíamos vivir, sin amar
las causas perdidas del almirante
de mi poesía que suelo clamar.
Marianne