17.83.- No te ha faltado nada.

MARIANNE

MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA


Las ruinas siguen formando polvo.
Las palabras siguen siendo un aire
que el tiempo las deja con desaire,
mientras la musa es un guardapolvo.

No te ha faltado nada, tu donaire
sigue atrayendo con tu fino Volvo
cualquier mitología como un azolvo,
cubriendo mis paredes del socaire.

Todavía mi métrica desbaratada,
roba algunos suspiros lejanos,
con cada tímida lágrima ultrajada.

Yo solo he perdido unos planos,
y una inocencia casi prestada,
para fundirme en ciertas manos.



Marianne

 

Las ruinas siguen formando polvo.
Las palabras siguen siendo un aire
que el tiempo las deja con desaire,
mientras la musa es un guardapolvo.

No te ha faltado nada, tu donaire
sigue atrayendo con tu fino Volvo
cualquier mitología como un azolvo,
cubriendo mis paredes del socaire.

Todavía mi métrica desbaratada,
roba algunos suspiros lejanos,
con cada tímida lágrima ultrajada.

Yo solo he perdido unos planos,
y una inocencia casi prestada,
para fundirme en ciertas manos.



Marianne



Un poema de fina pluma Marianne, excelencia en su expresividad y buen uso del lenguaje.
Mi saludo y admiración dejo contigo, un abrazo.
 
Mucho me alegra leerte, he disfrutado tu poema, su tonalidad de resurreción, de sinceridad.
un abrazo
 
Última edición:

Las ruinas siguen formando polvo.
Las palabras siguen siendo un aire
que el tiempo las deja con desaire,
mientras la musa es un guardapolvo.

No te ha faltado nada, tu donaire
sigue atrayendo con tu fino Volvo
cualquier mitología como un azolvo,
cubriendo mis paredes del socaire.

Todavía mi métrica desbaratada,
roba algunos suspiros lejanos,
con cada tímida lágrima ultrajada.

Yo solo he perdido unos planos,
y una inocencia casi prestada,
para fundirme en ciertas manos.



Marianne

Ese ritmo que imprimes a tu soneto es como una imagen grande de la desilusión, me gusta la forma que has dado. Un gusto leerte, saludos desde Colombia.
 
Última edición:

Las ruinas siguen formando polvo.
Las palabras siguen siendo un aire
que el tiempo las deja con desaire,
mientras la musa es un guardapolvo.

No te ha faltado nada, tu donaire
sigue atrayendo con tu fino Volvo
cualquier mitología como un azolvo,
cubriendo mis paredes del socaire.

Todavía mi métrica desbaratada,
roba algunos suspiros lejanos,
con cada tímida lágrima ultrajada.

Yo solo he perdido unos planos,
y una inocencia casi prestada,
para fundirme en ciertas manos.



Marianne


Nunca le faltó de nada y sin embargo a cambio te dejó la desilusión.
Un fuerte abrazo mi querida amiga.
 
A veces cuando perdemos ganamos, porque conocer a una persona aunque nos haya herido nos deja un sabor amargo como el de estos versos, pero también nos abre los ojos para un futuro ¿posible? , profundo y hermoso poema, saludos Alex
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba