MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
......
He visto el ímpetu en sus aguerridos
ojos, mientras aquel frío timonel
endosa palabras con sabor a hiel,
que se ven en versos corrompidos.
Suspiran las sirenas en los aburridos
silencios de cada cena con la piel
temblorosa de una azucena en el cordel,
donde los sueños son interrumpidos.
Que triste es la vida, sí vieras mis caídas
sabrías que no hay otoños donde resurgir
ó primaveras por vivir, abstraídas;
que por instantes me dejo morir,
cada vez que abro otro paracaídas,
buscando el colapso de este mal asumir.
Marianne