S. Gerardo B. Gamboa
Poeta fiel al portal
A una madre y su bebé.
Te miras en sus ojos delicados
y los ves radiantes plenos de alegría,
mirándote brillantes tan emocionados
porque eres la reina de su fantasía.
Mundos caramelos le quieres obsequiar
de colores deslumbrantes y más tersos,
donde el horizonte lo venga a confortar
en sus juegos traviesos tan diversos.
Donde él pasea con el sol y la luna
entre la feliz danza de las nubes,
hallándote siempre sonriente entre la duna
en la medida que lo abrazas y lo subes.
Para que irradie de amor todo lo creado
que se abarque al vuelo de los ojos,
con su ternura de botón recién llegado
que fulgor reparte por manojos.
La madre es dechado de bondades
para con la perla que brilla tan radiante,
con su sonrisa en la mejor de las edades
a la expectativa en su mundo fascinante.
Ella es el enlace del pasado y el futuro
con ese bello presente entre sus brazos,
milagro de la creación tan terso y puro
que la Natura le dio con fuertes lazos.
Y forjen pétalos rozagantes de felicidad
en las vertientes doradas del contento,
disfrutando juntos lucero y mocedad,
hasta dormidos quedarse sin aliento.
Para luego en sus sueños también jugar
entre mares y universos diversos
y al despertar volver a disfrutar
de sus ensueños divinos y conversos.
En la areola de la vid dulce y singular
que los une en el libar de cada día,
para que se gesten las uvas del amar
en las espumas de su linda travesía.
AUTOR: Silvino Gerardo Becerra Gamboa.
Domingo, 19 de julio de 2015.
Composición Registrada.
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