183. El dedal
El lago a su princesa compadece:
la niña que bordaba perdía su dedal
y busca por la noche, y amanece
un día de colores otoñal
con lágrimas de musa que llora angelical.
La niña se ha pinchado con la aguja
hilillos de granate se escapan del pulgar
la senda que en el lago se dibuja
es sangre de princesa singular
camino de rubíes, camino que iniciar.
Los ojos de la musa se humedecen
acaba de encontrarlo buscando en un juncal
las olas en el lago resplandecen
la sangre de su dedo era señal
y vuelve su alegría, feliz con su dedal.
xxx
Churrete
El lago a su princesa compadece:
la niña que bordaba perdía su dedal
y busca por la noche, y amanece
un día de colores otoñal
con lágrimas de musa que llora angelical.
La niña se ha pinchado con la aguja
hilillos de granate se escapan del pulgar
la senda que en el lago se dibuja
es sangre de princesa singular
camino de rubíes, camino que iniciar.
Los ojos de la musa se humedecen
acaba de encontrarlo buscando en un juncal
las olas en el lago resplandecen
la sangre de su dedo era señal
y vuelve su alegría, feliz con su dedal.
xxx
Churrete