MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
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Renuncié a los suspiros en espera,
al beso que busco impacientemente
cuando cae el sol muy alejadamente,
donde nadie acaricia mi quimera.
La pena en su vereda traicionera
te rememoraba copiosamente,
perdiéndome en tu mirada inocente
que tanto anhelé de alguna manera.
Enumeré mi copiosa agonía
con los difíciles sueños de amor
que he indagado con cierta cobardía;
sin poder encontrar el esplendor
de la vida en la vieja fantasía
que se entalló en el destiempo traidor.
María Anné
A L