EPICTETO
Poeta adicto al portal
Que decir del ser humano,
que aveces vuelve los ojos
y en otras tiende una mano.
Como ese cuento del cojo,
que rengueaba por disgusto;
ya se daba fuerte susto,
al pensar en caminar:
!Que me caigo, que tropiezo
y en el baile nunca empiezo!
!Que me cuido de estar preso
y nunca puedo terminar...!
-------------------------------
De los lares del pasado,
he venido yo a contarles
que a los necios de cenarles,
de manjares un asado.
Por que nunca ha de llenarle
lo mucho al necesitado;
no basta así con robarle,
que de rico ni asomado.
Pues se mofan del penado
que nunca ha visto llorarle.
que aveces vuelve los ojos
y en otras tiende una mano.
Como ese cuento del cojo,
que rengueaba por disgusto;
ya se daba fuerte susto,
al pensar en caminar:
!Que me caigo, que tropiezo
y en el baile nunca empiezo!
!Que me cuido de estar preso
y nunca puedo terminar...!
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De los lares del pasado,
he venido yo a contarles
que a los necios de cenarles,
de manjares un asado.
Por que nunca ha de llenarle
lo mucho al necesitado;
no basta así con robarle,
que de rico ni asomado.
Pues se mofan del penado
que nunca ha visto llorarle.
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