MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
Estoy entre el cejo de una soledad
anunciada, renunciado al vacío
del epitafio escrito en su bravío,
donde el amor no tiene autoridad.
El embalse tímido en la oquedad,
delimitan tu voz en lo sombrío,
no hay respiro que sosiegue este frío
que corroe en esta vieja ruindad.
Aunque pudiese alcanzar otro sueño,
la soledad con su gruesa armadura
podría aniquilar sin poco empeño
un suspiro aferrado con moldura,
pues la tan sonada piedra en el leño,
nunca me vería con amargura.
Marianne
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