Yo vengo de un sitio muy diferente,
por decirlo de alguna forma
con un ambiente mas cargado,
no se si es porque estos sitios tienen una limpieza mas profunda
o aquí entra más luz
o más aire,
aunque no es solo el suelo
ni las ventanas
todo eso también nosotros lo tenemos limpio,
es la gente la que da esa sensación de limpieza,
podría sea por las batas blancas
o porque se duchan mas concienzudamente,
pero tampoco es por eso,
es por cómo se sonríen entre ellos
y por cómo se saludan cuando se cruzan por los limpios pasillos
blancos
resplandencientes
llenos de luz
y de sonrisas,
no se porqué
pero aquí se respira un ambiente limpio
como si fuera la recepción del paraiso.
Hay una rata blanca
con los ojos colorados
a la que le han tocado un gen
para hacerla más inteligente,
está encerrada en el laberinto de pruebas de una de las salas
del laboratorio,
por supuesto que al final ha encontrado la salida
del laberinto
que no estaba precisamente en un sitio fácil,
la salida estaba en una trampilla que tenía que empujar con su cabeza
y que las otras ratas
no conseguían encontrar
y se pisaban y se mordían entre ellas
nerviosas y estresadas
y las pocas que lo conseguían
es porque chocaban y se encontraban con la trampilla por casualidad,
y cuando se las volvía a meter en el mismo laberinto
pasado un tiempo
habían olvidado donde estaba la salida
una
y otra
vez,
pero esta rata
recuerda el método de escape y
va directa hacia la trampilla,
incluso en diferentes laberintos sabe lo que tiene que hacer,
y si para escapar tiene que pulsar un botón
o saltar un obstáculo
también lo acaba encontrando.
sin dejar de mirar a la rata la doctora me comenta
que esta rata no se estresa facilmente
y tampoco le tiene tanto miedo a la luz
como las otras,
ni tampoco le tiene miedo a los gatos y a su olor
aunque las ratas están preparadas para tenerselo
por naturaleza,
y tampoco tiene tanta ansiedad por los recuerdos traumáticos
como por las descargas electrícas o los castigos
y todo con solo modificar ese mismo gen,
yo le digo a la doctora que es increible
y la doctora con su tono y su sonrisa y su ambiente limpio
dice si,
pero quizá toman más riesgos
y eso puede ser perjudicial para la especie.....
.......pero sin decir nada, en silencio, todos sabemos que se le ha acabado el tiempo
al hombre.
Han sido muchos años
desde que el hombre se puso de pie
un amanecer
por primera vez
sonando los primeros compases de así habló Zaratustra de Johan Strauss
para poder utilizar con sus manos un hueso consistente
y por primera vez
lo utilizó como un arma para cazar animales
y por primera vez lo utilizó para romperles la cabeza a otros hombres
y quitarles el mejor territorio cerca del charco donde se acumulaba agua,
y luego lo utilizó como herramienta,
y somos los hijos de esos hombres peludos
que se quedaron con el mejor sitio cerca del charco de agua
y que luego lanzaron el hueso al cielo
en un fundido de imagen de 3 millones de años
hasta ahora
en que el hueso es una estación espacial
que baila al ritmo de un vals
en medio de la oscuridad
del universo
y de la moral,
somo los hijos de esos hombres
aunque no tenemos nada que ver con ellos,
y somos los padres de ese hombre
que encontrará la salida de todos los laberintos
que se le pongan por delante,
no se a que espera la ciencia
por decirlo de alguna forma
con un ambiente mas cargado,
no se si es porque estos sitios tienen una limpieza mas profunda
o aquí entra más luz
o más aire,
aunque no es solo el suelo
ni las ventanas
todo eso también nosotros lo tenemos limpio,
es la gente la que da esa sensación de limpieza,
podría sea por las batas blancas
o porque se duchan mas concienzudamente,
pero tampoco es por eso,
es por cómo se sonríen entre ellos
y por cómo se saludan cuando se cruzan por los limpios pasillos
blancos
resplandencientes
llenos de luz
y de sonrisas,
no se porqué
pero aquí se respira un ambiente limpio
como si fuera la recepción del paraiso.
Hay una rata blanca
con los ojos colorados
a la que le han tocado un gen
para hacerla más inteligente,
está encerrada en el laberinto de pruebas de una de las salas
del laboratorio,
por supuesto que al final ha encontrado la salida
del laberinto
que no estaba precisamente en un sitio fácil,
la salida estaba en una trampilla que tenía que empujar con su cabeza
y que las otras ratas
no conseguían encontrar
y se pisaban y se mordían entre ellas
nerviosas y estresadas
y las pocas que lo conseguían
es porque chocaban y se encontraban con la trampilla por casualidad,
y cuando se las volvía a meter en el mismo laberinto
pasado un tiempo
habían olvidado donde estaba la salida
una
y otra
vez,
pero esta rata
recuerda el método de escape y
va directa hacia la trampilla,
incluso en diferentes laberintos sabe lo que tiene que hacer,
y si para escapar tiene que pulsar un botón
o saltar un obstáculo
también lo acaba encontrando.
sin dejar de mirar a la rata la doctora me comenta
que esta rata no se estresa facilmente
y tampoco le tiene tanto miedo a la luz
como las otras,
ni tampoco le tiene miedo a los gatos y a su olor
aunque las ratas están preparadas para tenerselo
por naturaleza,
y tampoco tiene tanta ansiedad por los recuerdos traumáticos
como por las descargas electrícas o los castigos
y todo con solo modificar ese mismo gen,
yo le digo a la doctora que es increible
y la doctora con su tono y su sonrisa y su ambiente limpio
dice si,
pero quizá toman más riesgos
y eso puede ser perjudicial para la especie.....
.......pero sin decir nada, en silencio, todos sabemos que se le ha acabado el tiempo
al hombre.
Han sido muchos años
desde que el hombre se puso de pie
un amanecer
por primera vez
sonando los primeros compases de así habló Zaratustra de Johan Strauss
para poder utilizar con sus manos un hueso consistente
y por primera vez
lo utilizó como un arma para cazar animales
y por primera vez lo utilizó para romperles la cabeza a otros hombres
y quitarles el mejor territorio cerca del charco donde se acumulaba agua,
y luego lo utilizó como herramienta,
y somos los hijos de esos hombres peludos
que se quedaron con el mejor sitio cerca del charco de agua
y que luego lanzaron el hueso al cielo
en un fundido de imagen de 3 millones de años
hasta ahora
en que el hueso es una estación espacial
que baila al ritmo de un vals
en medio de la oscuridad
del universo
y de la moral,
somo los hijos de esos hombres
aunque no tenemos nada que ver con ellos,
y somos los padres de ese hombre
que encontrará la salida de todos los laberintos
que se le pongan por delante,
no se a que espera la ciencia
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