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Poeta recién llegado
(Homenaje a Julia De Burgos)
¿Quién sería capaz?
(Burgos pregunta y el 2008 responde.)
-Quién sería capaz de honrarme el privilegio
de deleitar capullos con el más generoso premio.
Cuál se preguntan: la primogénita muerte
de la palabra poeta: la poesía. ¿Quién sería capaz?
-Yo, cómo no, adormécele y metedla en algún saco,
que toque fondo, que la llevaré al acueducto
principal de la ciudad, y allí, sacaré la metáfora
más afilada de mi poca palabra, y cuando mire
directo a mis ojos le quitaré la vida, le robaré
los órganos para que coman los perros del tiempo.
-¿Tú?
-Yo sería capaz.
La sangre se mezclaría con la pestilencia humana.
-No, sí serías capaz, pero no lograda la hazaña.
De la pestilencia bajará bautizada a los ríos,
y entre caudales inspirará las cosas, la sábana
viva que filtra, las estaciones crudas y calientes
hasta llegar esméctica a la boca del mar
Y del mar a la nube, y de la nube a la lluvia,
y de la lluvia a los vientos, y de los vientos al suspiro
de algún niño que acomoda su luz en sus ojos,
y en los ojos del infante un poeta, y del poeta
la poesía.
-Vuelvo a preguntar: ¿Quién sería capaz?
-Qué vesánico pudiese aniquilar
lo que quedó después de mi muerte
<< Nadie. >>
Gino Alexander Amaya
22 Marzo 2008
2008
En esta ascensión juvenil presente:
cuando el décadas, o sea el anciano
tal vez en la etapa ósea y dispuesto
especifico: el poeta, rapsoda, trovador, el lírico
sea llamado por el nombre único
que conoce el silencio
y ya dado a la partida, al momento
conocerá
la acepción de la transgresión poética:
Perecer.
Segregará el arte de la poesía con lo aposentado,
yacerá con ella a su incierto y no claro,
no tendrá sonido, no tendrá palabra,
como una muerte más no anunciada
de la literatura.
Gino Alexander Amaya
13 Marzo 2008
En esta ascensión juvenil presente:
cuando el décadas, o sea el anciano
tal vez en la etapa ósea y dispuesto
especifico: el poeta, rapsoda, trovador, el lírico
sea llamado por el nombre único
que conoce el silencio
y ya dado a la partida, al momento
conocerá
la acepción de la transgresión poética:
Perecer.
Segregará el arte de la poesía con lo aposentado,
yacerá con ella a su incierto y no claro,
no tendrá sonido, no tendrá palabra,
como una muerte más no anunciada
de la literatura.
Gino Alexander Amaya
13 Marzo 2008
¿Quién sería capaz?
(Burgos pregunta y el 2008 responde.)
-Quién sería capaz de honrarme el privilegio
de deleitar capullos con el más generoso premio.
Cuál se preguntan: la primogénita muerte
de la palabra poeta: la poesía. ¿Quién sería capaz?
-Yo, cómo no, adormécele y metedla en algún saco,
que toque fondo, que la llevaré al acueducto
principal de la ciudad, y allí, sacaré la metáfora
más afilada de mi poca palabra, y cuando mire
directo a mis ojos le quitaré la vida, le robaré
los órganos para que coman los perros del tiempo.
-¿Tú?
-Yo sería capaz.
La sangre se mezclaría con la pestilencia humana.
-No, sí serías capaz, pero no lograda la hazaña.
De la pestilencia bajará bautizada a los ríos,
y entre caudales inspirará las cosas, la sábana
viva que filtra, las estaciones crudas y calientes
hasta llegar esméctica a la boca del mar
Y del mar a la nube, y de la nube a la lluvia,
y de la lluvia a los vientos, y de los vientos al suspiro
de algún niño que acomoda su luz en sus ojos,
y en los ojos del infante un poeta, y del poeta
la poesía.
-Vuelvo a preguntar: ¿Quién sería capaz?
-Qué vesánico pudiese aniquilar
lo que quedó después de mi muerte
<< Nadie. >>
Gino Alexander Amaya
22 Marzo 2008