abcd
Poeta adicto al portal
Eres la primer muralla que habla,el primer paseo por piernas que no se doblan.
Eres el tiempo, mucho tiempo,
y una pestaña redonda
que invita a compartir los tragos de los días silenciosos.
Tu absurda inexistencia
es un espejo macabro;
He visto tú belleza
formar oasis,
crear cráteres de fe.
He visto líricos senos
darle catecismo a una lengua incubus.
Me harto del todo,
menos del todo que somos bajo el laurel del recuerdo.
Y esquivo en las noches,
el ardor de la última lágrima en la nube que apaga la cama,
y me relajo
en eso de aún te quiero,
pero mis ríos son hormonas
y el hierro no es madera.
Tú con tus sogas armas redes futuristas
donde aún grito:
"Víveme de una forma inagotable,
víveme sin consuelo, sin el menor tacto
víveme artificialmente, y luego,
muy luego en el desorden de las humedades sin nombres
mátame con las medias a medio sonreír."
Quizás.
Eres el tiempo, mucho tiempo,
y una pestaña redonda
que invita a compartir los tragos de los días silenciosos.
Tu absurda inexistencia
es un espejo macabro;
He visto tú belleza
formar oasis,
crear cráteres de fe.
He visto líricos senos
darle catecismo a una lengua incubus.
Me harto del todo,
menos del todo que somos bajo el laurel del recuerdo.
Y esquivo en las noches,
el ardor de la última lágrima en la nube que apaga la cama,
y me relajo
en eso de aún te quiero,
pero mis ríos son hormonas
y el hierro no es madera.
Tú con tus sogas armas redes futuristas
donde aún grito:
"Víveme de una forma inagotable,
víveme sin consuelo, sin el menor tacto
víveme artificialmente, y luego,
muy luego en el desorden de las humedades sin nombres
mátame con las medias a medio sonreír."
Quizás.