Lourdes C
POETISA DEL AMOR
​220 - Como ave sin nido
La vertiginosa carrera de la vida
nos lleva de la mano con prisa,
por montes llenos de piedras,
de espinos, de arañas y serpientes,
sin importarle nuestro deseo
de ser felices y disfrutar
de las cosas bellas,
antes de nuestra partida.
Venimos a este mundo
descalzos de pies y alma,
sin conocer lo dulce
o lo amargo,
al nacer tenemos fe,
ya después alguien se encarga
de mutilarla,
con las cosas tristes
que ocurren
en nuestro entorno.
La luz que al nacer
nos pareció tan brillante,
ya no lo es tanto,
más bien, todo se convierte
en bruma y oscuridad
de desencanto
y nuestra alegría infantil
crece y al hacerlo,
se entristece.
Los besos anhelados
se regresan por donde vinieron,
ya no hay boca donde plasmarlos
y los abrazos
se quedan en el viento,
como ave sin nido,
el corazón que buscaba
un compañero de amores,
perdió la esperanza,
pues ese que andaba buscando,
le ganó la carrera de regreso,
al lugar de donde vino.
Lou C
Marzo 15, 2013
La vertiginosa carrera de la vida
nos lleva de la mano con prisa,
por montes llenos de piedras,
de espinos, de arañas y serpientes,
sin importarle nuestro deseo
de ser felices y disfrutar
de las cosas bellas,
antes de nuestra partida.
Venimos a este mundo
descalzos de pies y alma,
sin conocer lo dulce
o lo amargo,
al nacer tenemos fe,
ya después alguien se encarga
de mutilarla,
con las cosas tristes
que ocurren
en nuestro entorno.
La luz que al nacer
nos pareció tan brillante,
ya no lo es tanto,
más bien, todo se convierte
en bruma y oscuridad
de desencanto
y nuestra alegría infantil
crece y al hacerlo,
se entristece.
Los besos anhelados
se regresan por donde vinieron,
ya no hay boca donde plasmarlos
y los abrazos
se quedan en el viento,
como ave sin nido,
el corazón que buscaba
un compañero de amores,
perdió la esperanza,
pues ese que andaba buscando,
le ganó la carrera de regreso,
al lugar de donde vino.
Lou C
Marzo 15, 2013
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