230. La noche de la magia
La noche de la magia,
oscura, misteriosa, palpitante...
El miedo se contagia
del ébano acechante
que sigue tu camino delirante.
El aire no susurra
dejando que el silencio se licúe
que el pánico discurra
que nunca se atenúe
que el alma compungida se extenúe.
No vuelves la mirada,
las perlas de tu frente son carbones,
ponzoña rezumada
que nubla convicciones
y aflora con temibles convulsiones.
Y chillan alimañas
con gritos que traspasan tus oídos
rompiendo tus entrañas.
Los ánimos heridos
apenas aceleran tus latidos.
No sabes escapar,
la vida ya no quiere merecerte,
te quiere abandonar
dejándote a tu suerte.
La noche de la magia es de la Muerte.
xxx
Churrete
La noche de la magia,
oscura, misteriosa, palpitante...
El miedo se contagia
del ébano acechante
que sigue tu camino delirante.
El aire no susurra
dejando que el silencio se licúe
que el pánico discurra
que nunca se atenúe
que el alma compungida se extenúe.
No vuelves la mirada,
las perlas de tu frente son carbones,
ponzoña rezumada
que nubla convicciones
y aflora con temibles convulsiones.
Y chillan alimañas
con gritos que traspasan tus oídos
rompiendo tus entrañas.
Los ánimos heridos
apenas aceleran tus latidos.
No sabes escapar,
la vida ya no quiere merecerte,
te quiere abandonar
dejándote a tu suerte.
La noche de la magia es de la Muerte.
xxx
Churrete