233. Tempestad
Las olas con espumas coronaban
el genio de la mar embravecida
por rabia de Titanes desmedida
que furia de los vientos invocaban.
Apenas treinta brazas separaban
del puerto a la chalupa acometida.
Su suerte por Neptuno decidida
las rocas obedientes acataban.
Las ráfagas responden al hechizo
y Eolo con la muerte resplandece,
colérico, vandálico, enfermizo.
El plomo de las nubes se oscurece:
tormenta de relámpago y granizo
que aterra, que acongoja, que estremece.
xxx
Churrete
Las olas con espumas coronaban
el genio de la mar embravecida
por rabia de Titanes desmedida
que furia de los vientos invocaban.
Apenas treinta brazas separaban
del puerto a la chalupa acometida.
Su suerte por Neptuno decidida
las rocas obedientes acataban.
Las ráfagas responden al hechizo
y Eolo con la muerte resplandece,
colérico, vandálico, enfermizo.
El plomo de las nubes se oscurece:
tormenta de relámpago y granizo
que aterra, que acongoja, que estremece.
xxx
Churrete