257. Vicencias
¡Bella luna enrojecida que señalas El Camino
por Navarra, por La Rioja, por Castilla y por Galicia!
Los calores del verano, los sudores, la inmundicia
de saberte muy lejano de Santiago, cruel destino.
Una fonda en la montaña más allá de Los Ancares
te recibe, peregrino, con ambiente familiar.
El placer de la comida, la caricia de un hogar...
Es muy poco, casi nada, pero alivia los pesares.
El mugido de una vaca (¡pobrecilla, está pariendo!)
te señala que es momento de empacar y proseguir.
Y las piernas se resisten. No pretendes desistir,
mas las torres quedan lejos. ¡Caminante, estás sufriendo!
xxx
Churrete