260. Cena de Nochebuena
Este diablo de doncella
abusó de la cebolla
y saturó la centolla
con pimienta y con grosella.
Menos mal que a la paella
no le puso salchichón,
ni chorizo, ni morcón,
que, de hacerlo ¡pobre de ella!
Las tajadas de salmón
las cocía en una olla
y mojaba pan de bolla
en el agua de cocción.
Pero tenía salero
cuando sevía la mesa,
pues movía cual posesa
su portentoso trasero.
¡Feliz Navidad!
zzz
Churrete