Sr. Sapo
Poeta asiduo al portal
Al final parecías encaprichada
en ponerle dientes
a nuestra tranquila sopa de aleta.
Dejaste de hacerme el especial de la casa
y cuando te decia eso de:
- "Venga ternera, al bambú"
me mirabas como a un cerdo agridulce,
como si mis bolitas de pollo no estuvieran bien saladas,
y así noche tras noche a ensalada
y día tras día limón y pollo por nada.
Ahora me siento
como un rollito esperando la primavera,
como el sushi
crudo, cercano geográficamente
pero fuera de cualquier posible conjunto
por no quererme dedicar tú un poco más de fuego.
en ponerle dientes
a nuestra tranquila sopa de aleta.
Dejaste de hacerme el especial de la casa
y cuando te decia eso de:
- "Venga ternera, al bambú"
me mirabas como a un cerdo agridulce,
como si mis bolitas de pollo no estuvieran bien saladas,
y así noche tras noche a ensalada
y día tras día limón y pollo por nada.
Ahora me siento
como un rollito esperando la primavera,
como el sushi
crudo, cercano geográficamente
pero fuera de cualquier posible conjunto
por no quererme dedicar tú un poco más de fuego.