Vazquiano
Kevin vazquez castañon
Dejarme morir.
Muerte, quintaesencia,
dejadme morir siempre que quiera
sobre mi cama, sobre mi lecho de muerte.
A los que me impiden tal acto: ¡vecinos inmaduros!.
Dadme ya la tranquilidad, el sosiego
del verano. No quiero nada mas.
Plasmar si acaso, una imagen buena, de mi muerte.
Una imagen.
Por mas que yo intento inculcar con mi escritura imagenes,
mas desconcertado estoy yo, hoy.
De si llegan, de si son lo mismo a mis ojos las letras paganas
que a los suyos.
Intentare ahora, una vez mas, y sin que sirva de precedente
plasmar de nuevo una imagen.
A orillas del castillo de arena, de la mar, de todo.
Y envolver a los paseantes en arena cadenciosa de plurales y singulares.
En ello, decir de nuevo, que lo viejo y arisco del populacho restante. Hijos mios,
no soy un necio sino un sabio del tema. Es que estan tumbados como
rehenes, ilicitamente, a saber: que no tienen cuerpo de veraneantes bueno.
Despues de esta imagen, dense cuenta de lo mucho que el caballo de troya
ha hecho a los señoritos y señoras de la vida comun de uno.
No es por criticar, pero lo consigo...
Como enaltecidos se bañan entre sollozos de una muchacha o niño.
¡A saber!.
Que tiene pocos años para lo que al jugar con fuego, le espera.
Vivo.
Vivo estoy, y todo lo que merezco, incluido materiales, deberia estarlo tambien,
pues a ello voy. Y solo, por el hecho de ir hasta las cosas y hacia los sitios
es buen merecido, el que este a mi altura. A una altura desorbitada, anticipo yo
ademas... Pues si el estar vivo, conlleva vivir bien... ¡Ay, de mi corbata, yo no lo se!.
Que nos den por muertos.
Pregunto yo ahora a todos ustedes si hace tiempo fue el año mas claro, mas bonito
y hermoso como los años lucidos que deberia estar yo pasando ahora, en el presente.
Muero de ganas por un ultimo placer.
Por transmitirles mi vida, o viveza, sea lo que sea yo lo desconozco.
Que me hace vivir mas tiernamente que un petalo de rosa en manos
de una mujer virgen de treinta y tantos años.
Se de mano que yo no soy un mujeriego,
yo no soy nadie, de hecho. Pero tengo valor en cuanto se me da la oportunidad de
demostrar que soy una buena persona con una buena vida.
Anticipando tambien, para ser justos con mi iletrada cabeza, digo
que experimento la vida como con una corona de flores en toda la cabeza.
Pues eso, salvese quien pueda, que a los demas ya les llegara la hora.
Aclaro: cuando veo el mar morir en la costa de los pescadores, a lo lejos... en la
esquina izquierda, puedo entrever tambien el asco de las rocas contra la sal marina.
Que hace las veces de tirano cual Franco, o cual Hitler, O simplemente
lo aletarga, a uno, a todos, en voz en grito.
Y vive, si no me equivoco yo, tambien, ahi el hombre que yo soy.
Muerte, quintaesencia,
dejadme morir siempre que quiera
sobre mi cama, sobre mi lecho de muerte.
A los que me impiden tal acto: ¡vecinos inmaduros!.
Dadme ya la tranquilidad, el sosiego
del verano. No quiero nada mas.
Plasmar si acaso, una imagen buena, de mi muerte.
Una imagen.
Por mas que yo intento inculcar con mi escritura imagenes,
mas desconcertado estoy yo, hoy.
De si llegan, de si son lo mismo a mis ojos las letras paganas
que a los suyos.
Intentare ahora, una vez mas, y sin que sirva de precedente
plasmar de nuevo una imagen.
A orillas del castillo de arena, de la mar, de todo.
Y envolver a los paseantes en arena cadenciosa de plurales y singulares.
En ello, decir de nuevo, que lo viejo y arisco del populacho restante. Hijos mios,
no soy un necio sino un sabio del tema. Es que estan tumbados como
rehenes, ilicitamente, a saber: que no tienen cuerpo de veraneantes bueno.
Despues de esta imagen, dense cuenta de lo mucho que el caballo de troya
ha hecho a los señoritos y señoras de la vida comun de uno.
No es por criticar, pero lo consigo...
Como enaltecidos se bañan entre sollozos de una muchacha o niño.
¡A saber!.
Que tiene pocos años para lo que al jugar con fuego, le espera.
Vivo.
Vivo estoy, y todo lo que merezco, incluido materiales, deberia estarlo tambien,
pues a ello voy. Y solo, por el hecho de ir hasta las cosas y hacia los sitios
es buen merecido, el que este a mi altura. A una altura desorbitada, anticipo yo
ademas... Pues si el estar vivo, conlleva vivir bien... ¡Ay, de mi corbata, yo no lo se!.
Que nos den por muertos.
Pregunto yo ahora a todos ustedes si hace tiempo fue el año mas claro, mas bonito
y hermoso como los años lucidos que deberia estar yo pasando ahora, en el presente.
Muero de ganas por un ultimo placer.
Por transmitirles mi vida, o viveza, sea lo que sea yo lo desconozco.
Que me hace vivir mas tiernamente que un petalo de rosa en manos
de una mujer virgen de treinta y tantos años.
Se de mano que yo no soy un mujeriego,
yo no soy nadie, de hecho. Pero tengo valor en cuanto se me da la oportunidad de
demostrar que soy una buena persona con una buena vida.
Anticipando tambien, para ser justos con mi iletrada cabeza, digo
que experimento la vida como con una corona de flores en toda la cabeza.
Pues eso, salvese quien pueda, que a los demas ya les llegara la hora.
Aclaro: cuando veo el mar morir en la costa de los pescadores, a lo lejos... en la
esquina izquierda, puedo entrever tambien el asco de las rocas contra la sal marina.
Que hace las veces de tirano cual Franco, o cual Hitler, O simplemente
lo aletarga, a uno, a todos, en voz en grito.
Y vive, si no me equivoco yo, tambien, ahi el hombre que yo soy.