Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
350. Recuerdos.
Recuerdos que enardecen un tormento
fraguado con la tinta de mis versos,
instantes celestiales y perversos
de un tórrido romance, ledo y cruento.
El tiempo es cataplasma y buen fomento
que alivia pormenores muy diversos
y olvida corazones tergiversos,
aquellos que acusaron un lamento.
La suerte ha florecido misteriosa
dejando en lontananza el cielo obscuro,
se van las pesadillas, y amorosa
resalta ya la imagen, de algo puro.
Termina así, la nota lastimosa:
Acabo de ingerir letal cianuro.
Angel.
El Armador de Sonetos.