Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
384. ¿Por qué mendigas?
Caminando distraído
escuché su melodía
era alegre y algo triste
al ver de dónde venía
y el oído siempre fino
me condujo hasta la niña
que sentadita en la calle
tocaba con energía
y al transeúnte indolente
una limosna pedía.
La gente ni la miraba
pues caminando de prisa
lo menos que le importaba
es quien tocaba en la esquina
mas la duda me carcome
y el corazón se me achica
al mirar que en la criatura
una lágrima salía
pues no han caído monedas
aún en su canastilla.
Con cuidado le pregunto
por qué siendo aún tan chica
ya trabaja como adulto
si inicia apenas su vida
y a estudiar es lo primero
que la ley le requería
mas ella tiene otros fines
entre tantos, la comida
la que no abunda en su casa
pues son varios de familia.
El deber es de tus padres
y el fin no los justifica
por más que así los ayudes
la ignorancia te aniquila
y pronto me respondió
con certeza y valentía
-Lo que gano es p´a mi madre-
una mujer muy sufrida
-Me dio la vida ante todo-
y ha sido mi gran amiga.
No debiera de contarle
mas le tomo cierta estima
es la primera persona
que se interesa en mis cuitas
-el dinero que me gano-
a mi mamá se lo quita
el borracho de mi padre
con adicción enfermiza
y sin mi ayuda a mi mami
mi padre la golpearía.
Angel
El Armador de Sonetos.