Ménade
Poeta recién llegado
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Los punto y final me dan mucho frío
Siempre lloro la pérdida de algo hermoso
(Porque fue bello, sí, a pesar de todo)
La estrella de la tarde sigue en el puerto
Ya no es un lugar íntimo y solitario
Donde cantar canciones y enlazar manos
Ahora es ruidoso, abarrotado, feo
Cambiado, quizás a peor, como nosotros.
Sé que es estúpido que escriba de cosas
que ya no importan, pero, ¿recuerdas?
Hago estupideces inútiles y bellas.
Cerrar una puerta que ya estaba cerrada
Por callar los ecos de un mudo que canta
Por ver los últimos pasos de un fantasma
Y no lo hago con rabia, ni siquiera con pena
Es más una resignación entumecida
Una sensación agridulce, un “qué lástima”
Un encogerse de hombros, porque al fin y al cabo ya no importa
Es sólo que…soy adicta a los secretos
A las cosas imposibles, a las historias perdidas
A las canciones que jamás se pronunciaron
A lo que en realidad no importa.
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Los punto y final me dan mucho frío
Siempre lloro la pérdida de algo hermoso
(Porque fue bello, sí, a pesar de todo)
La estrella de la tarde sigue en el puerto
Ya no es un lugar íntimo y solitario
Donde cantar canciones y enlazar manos
Ahora es ruidoso, abarrotado, feo
Cambiado, quizás a peor, como nosotros.
Sé que es estúpido que escriba de cosas
que ya no importan, pero, ¿recuerdas?
Hago estupideces inútiles y bellas.
Cerrar una puerta que ya estaba cerrada
Por callar los ecos de un mudo que canta
Por ver los últimos pasos de un fantasma
Y no lo hago con rabia, ni siquiera con pena
Es más una resignación entumecida
Una sensación agridulce, un “qué lástima”
Un encogerse de hombros, porque al fin y al cabo ya no importa
Es sólo que…soy adicta a los secretos
A las cosas imposibles, a las historias perdidas
A las canciones que jamás se pronunciaron
A lo que en realidad no importa.
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