Lourdes C
POETISA DEL AMOR
5 - ¿Me puede ayudar con algo de dinero?
-¿Me puede ayudar con algo de dinero?
Me preguntó mientras se sentaba a mi lado, en la banca, donde yo esperaba el autobús. Lo miré a los ojos sorprendida, pensando que me mentiría y me contaría cualquier cosa. Ya he escuchado muchas historias fantásticas de gente queriendo timar a una incauta.
-Vea usted, aquí tengo las pruebas de que digo la verdad. Esta carta la escribió una persona del gobierno de mi país y fueron ellos los que me entregaron al gobierno de este, después de que me rescataron del secuestro al que estuve sometido por cerca de cien días.
Yo no quise leer los documentos, pero alcance a ver una copia de una identificación con su rostro. Se podría decir que el hombre era mayor y buena persona. Un hombre de campo con gorra o sombrero de los que usaba mi padre cuando yo era niña. Se veia delgado, con arrugas en la cara. Me conmovió su historia. Hubiera querido tener mucho dinero para ayudarlo a llegar a casa.
En ese momento de confusión, recordé que me había guardado unos billetes en la bolsa del pantalón. Los saqué, eran varios billetes chicos, entre ellos alcancé a ver un billete un poco más grande.
Por solo un segundo, pensé en darle solo parte del dinero, de inmediato cambié de idea. Con ese dinero yo no era más rica ni más pobre y el hombre se podía beneficiar de él. Sin pensarlo más, se lo di todo.
-¡Gracias, muchas gracias!
Dijo el hombre con la voz quebrada y a punto de llorar. Me preguntó cómo le podía hacer para devolverme el dinero al llegar a su casa. Puso su mano sobre la mía y la acarició levemente. En otras circunstancias, habría retirado mi mano y le habría dicho que no lo hiciera. Le dije que no se preocupara, que no tenía que devolverlo.
-¡Que Dios la Bendiga! Esto que hace usted hoy por mí, nunca lo voy a olvidar. Dios la proteja y la cuide por ser tan buena conmigo. Mire, yo lo perdí todo y esta mochila me la dieron en esa tienda. Ahora tengo que llegar a casa para empezar con mi vida otra vez.
-¿Qué puedo hacer por usted?
Me preguntó el buen hombre. Le dije que orara por mí, solo eso. El aceptó. Se levantó de pronto dándome las gracias. Se alejó por la banqueta rumbo al mar. Imaginé que iría a tomar el tren que lo llevaría a casa. De pronto desapareció de mi vista. Nunca lo volví a ver.
Lou C
Marzo 22, 2013
TU TEMA ELEGIDO
"MENCIÓN ESPECIAL"
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Imagen del mensaje de Julia en Pagina No. 2
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