5. SEMBRANDO TRIGO
Sembrando trigo en el campo
le sorprende la tormenta,
con vientos fuertes del norte,
con aguas que son violentas.
Los cielos enmarañados
con telarañas que ciegan
-Juegos de luces y rayos
con mil truenos que resuenan-
El campesino está aislado,
no hay cobijo, y desespera.
Con los tambores celestes
aplasta su cuerpo en tierra
esperando que se calme
esa andanada artillera.
La tempestad dura poco
y las nubes se dispersan,
abriéndole paso al sol
que resplandece con fuerza.
Con el agua que ha caído
se han formado torrenteras,
y se han abierto caminos
con barros, lodos y piedras.
La atmósfera es limpia y clara
con olor de primavera,
y después de aquel infierno
otra vez el halcón vuela.
xxx
Churrete