Aru
Poeta fiel al portal
(Romance en versos alejandrinos)
Entre grises
Ya no estás a mi lado y siento tu perfume.
Ya no estás a mi lado y siempre te recuerdo.
Yo quisiera contarte que guarde la ilusión
del quizás un mañana, del tal vez en el tiempo
y tuve el bello sueño de tenerte a mi lado
donde pude decirte que sentí los silencios,
que forjé los cristales más nítidos por ti;
con tu nombre, tus ojos y el faltar de tu beso.
Y todos dibujaban tu frágil lejanía,
y todos poco a poco trazaban tu sendero.
Ya no estás a mi lado y parecen las nubes
formar con tonos grises de tu rostro el bosquejo.
Ese paisaje en mí, estoy seguro es tuyo;
me recuerda al cansancio de tu boca de invierno,
me trae la fragancia de tu cuerpo anhelado,
y al fin y al cabo borda el gris de mi lamento.
La lluvia me recuerda al canto de tu voz;
se esparce tan inmensa y aflora sentimientos,
se esparce tan profunda y llama a recordarte.
¡Ah, que gris y que triste se ha quedado mi cielo!
¡Ah, que gris y que triste está mi corazón!
Ya no estás a mi lado y admiro un gris perfecto,
que parece refleja mi gran melancolía,
que parece me atrapa y te pinta en su centro.
¡Ah, todo se combina con tu triste belleza!
Entre grises te vuelves retrato de mis versos,
entre grises perfumas mis noches desoladas
y entre grises enciendes mi profundo deseo.
Ya no estás a mi lado pero intento encontrarte
en esta tarde herida que espeja mis adentros
y me dice que nunca de mis años partiste
y tan sólo quedaste con un tono sin sueños,
lejana al fiel color de todos mis latidos.
¡Ah, que gris y que triste el alma se me ha puesto!
Ya no estás a mi lado y en mi mundo llovizna
Ya no estás a mi lado y siempre te recuerdo.
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