Cuando solo en mis sueños aparezcas reluciente y te vea, por fin, como te ven tus ojos, quizás comprenda mejor lo que es el amor. Ya no salen a correr por la luna nuestras almas recubiertas de bondad... Mas solo me queda un recuerdo, vívido, de las horas que pase contemplando la candente luz de tu sonrisa.