Lautaro L.
Poeta asiduo al portal
"...caracoles de plata las estrellas me envuelven,
pero nunca mis dedos hallarán tu perfume."
Federico García Lorca
Desde el mismísimo centro de la nada te espero,
acurrucado a tus recuerdos, emparentando tus olvidos,
la sal de tu estambre está en mis océanos,
tu red me tiene, tus ojos también, veo,
siento
Escucho tu voz oníricamente hablando, estas,
cada hilo de aire que traspasa mi mejilla tiene tu boca,
como el mercurio de mis manos sosteniendo tus fantasmas,
que mueren por la cocina, en la cama, en las clases y las fiestas.
Siempre ahí, siempre ausente, disgregada de todo lo que soy
totalmente invisible, amplificada por mis dudas,
812 días tarde llegué, 812 veces perdí,
tantas cosas entran en los días y no pude verte,
que injusto el destino que me come, me mueve,
me arrastra, me sacude y me lanza hacia vos,
cada noche, cada día, cada hora que persigo,
con tu nombre y los míos nos vamos reencarnando.
pero nunca mis dedos hallarán tu perfume."
Federico García Lorca
Desde el mismísimo centro de la nada te espero,
acurrucado a tus recuerdos, emparentando tus olvidos,
la sal de tu estambre está en mis océanos,
tu red me tiene, tus ojos también, veo,
siento
Escucho tu voz oníricamente hablando, estas,
cada hilo de aire que traspasa mi mejilla tiene tu boca,
como el mercurio de mis manos sosteniendo tus fantasmas,
que mueren por la cocina, en la cama, en las clases y las fiestas.
Siempre ahí, siempre ausente, disgregada de todo lo que soy
totalmente invisible, amplificada por mis dudas,
812 días tarde llegué, 812 veces perdí,
tantas cosas entran en los días y no pude verte,
que injusto el destino que me come, me mueve,
me arrastra, me sacude y me lanza hacia vos,
cada noche, cada día, cada hora que persigo,
con tu nombre y los míos nos vamos reencarnando.